Cómo cocinar edamame japonés: una opción sana y nutritiva

¿Te apasiona la cocina japonesa? Si es así, es muy posible que ya conozcas el edamame, una soja joven y verde tremendamente nutritiva y muy deliciosa en la cocina.

Bajo el nombre de edamame nos encontramos con una soja de característico color verde, concretamente semillas de soja jóvenes, que son cosechadas y recogidas antes de que hayan madurado completamente.

De hecho, en japonés, ‘eda’ significa ‘tallos’ y ‘mame’ significa ‘frijoles’, dado que, a menudo, en el país son vendidas mientras aún se encuentran envueltas en vainas, manteniendo los tallos adheridos.

Son unas semillas que se vienen consumiendo desde hace muchísimo tiempo en Japón. Aunque, en los últimos años, se han vuelto enormemente populares en otros países, como por ejemplo es el caso de Estados Unidos o España, donde pueden ser tan comunes como los guisantes. De hecho, es común encontrar edamame en bolsas de plástico en el pasillo de los congeladores, y también disponible fresco, congelado y / o sin cáscara.

Cuando deseas encontrar edamame fresco en las tiendas de comestibles japonesas, debes saber que están en temporada entre los meses de junio y septiembre. Además, si prefieres cocinar edamame mediante el método japonés clásico, es preferible buscar vainas frescas con los tallos adheridos, las cuales suelen verse siempre regordetas, brillantes y ligeramente borrosas.

Desde un punto de vista nutritivo, el edamame siempre ha sido considerado como un alimento saludable en Japón, ya que ofrece un contenido muy interesante de vitaminas y minerales. Por ejemplo, son una fuente completa de proteínas vegetales, proporcionando todos los aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo necesita, los cuales ayudan a reducir la resistencia a la insulina, y a prevenir la hipertensión.

También son una fuente excelente de calcio, así como vitamina K y ácido fólico, esencial para embarazadas y niños pequeños. Además, son una excelente fuente de hierro.

Cómo cocinar con edamame

Receta de edamame japonés
Foto: Istock

El edamame puede ser cocinado de diferentes formas. Las más comunes en Japón suelen ser la cocción al vapor o hervirlas, aunque también pueden ser freídas en una sartén o calentadas en el microondas.

Cómo hervir edamame

Si deseas hervirlas, debes añadir edamame fresco con cáscara a una olla de agua hirviendo con sal. Procede a cocinarlo durante 5 a 6 minutos, hasta que las semillas estén bien tiernas. En caso de que se encuentre congelado, puedes hervirlas durante 1 a 2 minutos.

Es posible incluso escurrirlas y enjuagarlas bien en agua fría, si lo deseas.

Cómo cocinar edamame al vapor

Coloca dos centímetros de agua en una olla y dejamos que hierva. Luego, colocamos el edamame en un colador o bandeja de vapor sobre el agua hirviendo. Cubrimos la olla y cocinamos al vapor durante 5 o 10 minutos si utilizas edamame fresco, y entre 3 a 8 minutos si es congelado, hasta que esté perfectamente tierno. Si lo deseas, enjuaga en agua fría.

Cómo cocinar edamame al microondas

Debemos colocar el edamame congelado en un recipiente apto para microondas. Rociamos con agua, cubrimos el tazón y cocinamos en el microondas a una potencia elevada durante alrededor de 3 minutos.

Eso sí, se recomienda verificar la cocción cada 1 minuto. Seguidamente, una vez elaborado, dejamos que el edamame se enfríe muy bien antes de manipularlo.

Cómo darle al edamame un sabor ahumado

Si te apasiona el sabor ahumado en algunas elaboraciones, debes saber que esta opción al edamame le queda muy bien. Pero, ¿cómo conseguirlo? Muy sencillo. En primer lugar, cocina el edamame en una sartén caliente a fuego medio-alto.

Deja que las vainas se cocinen hasta que se hayan carbonizado ligeramente (pero sin quemarse). Seguidamente, dales la vuelta para que se quemen ligeramente por el otro lado. Es conveniente cocinar hasta que estén tiernas.

Cómo cocinar edamame japonés siguiendo el método clásico

1. Corta ambos extremos de las vainas

Se trata de un truco muy sencillo de seguir, pero que mejora la receta al máximo, ya que, al cortar los extremos de las vainas de edamame, el agua salada sazona las semillas de soja en el interior de las vainas en el momento de la cocción.

2. Frota con sal

Espolvorea sal y frota las vainas de edamame entre sí. Esto será de mucha ayuda a la hora de eliminar algunos pelos difusos de las vainas, y ayudará a retener el color verde brillante de las vainas. Además, es una opción ideal para absorber los sabores durante la cocción.

3. Hierve en agua salada al 4%

Otra regla general a seguir es blanquear el edamame en agua salada al 4%: 40 gramos de sal kosher por cada 1000 ml de agua. Esto significa que se utilizan 40 gramos de sal para frotar el edamame, antes de hervir, y luego para el agua hirviendo.

Una vez que se haya terminado de cocinar, no es conveniente enjuagar con agua. Debemos dejar que el edamame absorba más sabores de la vaina de forma cien por cien natural.

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Christian Pérez

Christian Pérez

Editor de Gaia Media Magazines y creador de revistas como Natursan, Vegveggies o Saludablementebien. Creador de contenidos especializado en nutrición, lifestyle y salud. Y lo más importante: Papá de 2 niñas

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