Conejo asado al ajillo

Un plato sano, apetecible y económico. Una carne que resulta irresistible para tu paladar y tu bolsillo, menos de 5 euros por persona.

Ingredientes:

  • 1 conejo de 1,5 Kg troceado
  • 300 g de patatas
  • 10 dientes de ajo
  • 1 dl de vino blanco
  • 2 dl de aceite de oliva
  • 50 g de harina
  • Unas ramitas de tomillo
  • Perejil
  • Pimienta
  • Sal.
Tiempo de preparación: 45 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Económica
4 comensales
Tipo de receta: Carnes
Light
Sin gluten

Elaboración:

  1. Lavar las patatas y cocerlas en agua hirviendo con sal durante 10 minutos.
  2. Escurrirlas, dejarlas enfriar y pelarlas.
  3. Cortarlas en rodajas y disponerlas en una fuente.
  4. Rociarlas con la mitad del aceite de oliva y hornearlas durante 15 minutos a 180 ºC.
  5. Sazonar los trozos de conejo con sal y pimienta.
  6. Pasarlos por harina y sacudirlos para retirar el exceso.
  7. Calentar el aceite restante y dorar la carne.
  8. Retirar de la sartén y reservar en una cacerola.
  9. Pelar el ajo y picar 9 dientes; dorarlos en la sartén y reservar.
  10. Majar el ajo restante con perejil, tomillo y sal.
  11. Agregar el vino, mezclar y añadir a los dientes de ajo sofritos.
  12. Llevar el ajillo a ebullición, verterlo sobre el conejo y dar un hervor todo junto.
  13. Servir el conejo con la salsa y las patatas al horno.

Consejos para la elaboración del conejo al ajillo

El conejo al ajillo es una de las recetas más representativas de nuestra cultura culinaria. Este plato es característico del campo, es un guiso montañés. Antiguamente los cazadores se buscaban sus propios conejos, estos eran salvajes y sus carnes estaban más fibradas y con menos grasas. Debido a su alimentación, estos conejos eran mucho más sabrosos y jugosos, ya que su alimentación era puramente ecológica. Además era una receta muy sencilla y económica, ya que solo necesitaban el conejo, unas especias y poco más (la patata no siempre se encuentra incorporada en la receta tradicional).

La carne de conejo es considerada una carne blanca, debido a su bajo contenido en grasas, es muy recomendable para deportistas y personas que quieren perder peso, ya que contienen un alto índice de proteína de alto valor biológico y aminoácidos esenciales. Tiene un alto contenido de agua, esta suele comprender más de un 70%, sin embargo esto dependerá mucho del tipo de conejo y de su alimentación.

Este tipo de carne es muy agradecida a nivel culinario, ya que ofrece miles de posibilidades de ser cocinada y consumida. Puede prepararse en guiso, asado al horno, frito, rehogado… y puede ser un perfecto entrante, aperitivo, plato único…

Los expertos aseguran que este tipo de carne puede tomarse a diario, aunque es conveniente ir alterándola con otras carnes de características similares, como el pollo o el pavo. Son carnes magras, en la actualidad se distingue entre conejo de campo y de granja, siendo el último el más vendido. El de campo suele ser algo más caro y más difícil de encontrar pero sus valores nutricionales y su carne es mucho mejor.  

A la hora de comprar fíjate en que el conejo tenga la carne rosada y que los muslos sean carnosos y rollizos. Es una carne muy nutritiva, poco calórica y con un alto contenido en Omega 3. Opta también por ejemplares jóvenes, el conejo de carnicería suele ser de granja, por que fíjate en su cuello sea ligeramente más corto y sus rodillas abultadas. La mejor edad del conejo es de los 3 a los 5 meses.

Guisado, frito, asado o en esta tradicional receta, disfruta de la carne de conejo, un alimento muy completo y nutritivo.  

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