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No tires el apio sobrante, aprovéchalo con estas recetas

No tires el apio sobrante cuando prepares alguna receta, consérvalo y elabora estos platos originales a los que dará un toque muy especial. Sigue nuestros consejos para sacarle todo el partido.

Estamos muy a favor de aprovechar los alimentos y no deshacernos de nada, por lo que nos encantan las recetas de aprovechamiento que, además de muy prácticas, pueden estar deliciosas. Como el apio generalmente se vende como una cabeza entera, una vez que hayas utilizado lo que necesitas, te quedará mucho apio para añadir a tus recetas. Se trata de un verdura que puedes amar u odiar (especialmente si la consumes en crudo), pero cuando la incluyes cocinada su sabor es mucho más ‘asequible’ y su sabor picante puede disiparse un poco.

En primer lugar, cuando vayas en busca de esta verdura, busca un apio firme y con tallos uniformes y hojas que se vean frescas. Asegúrate de lavarlo bien y secarlo, así como de conservarlo en frío hasta unas dos semanas. Guárdalo en la nevera y deja los tallos adheridos a la base hasta que necesites usarlos.

Si no quieres consumirlo de inmediato, el apio también se congela bien. Puedes enjuagarlo y picar el apio crudo y luego congelarlo en bandejas para hornear durante unas horas antes de transferirlo a bolsas de plástico. Se conservará en el congelador durante unos meses (hasta 6). Para aprovecharlo, te recomendamos incluirlo en los siguientes platos.

Añádelo al caldo

Usa el apio cuando prepares caldo de verduras , carne o pescado. Su naturaleza resistente significa que puede aguantar la cocción durante varias horas y no filtrará ningún color en el caldo. Utiliza los tallos principales para darle sabor, córtalos en trozos grandes para que no se desintegren, y luego el extremo delgado y frondoso como base para un bouquet garni, un manojo de hierbas unidas perfectas para agregar sabor a caldos y salsas.

¡Gratínalo!

Dale al apio su momento de protagonismo utilizándolo en un cremoso gratinado al horno. Para esta versión puedes utilizar dos cabezas de apio, aunque puedes reducir la receta según la cantidad que tengas disponible.

Ensalada Waldorf

El apio es un componente clave en la clásica ensalada Waldorf, ya que le da un toque muy fresco. Esta ensalada consiste en manzanas ácidas troceadas, frutos secos, apio y mayonesa o algún aliño basado en esta salsa. Rápida, sencilla y muy original.

Para hacerla, utiliza hasta cuatro ramas de apio y consérvala en el frigorífico durante tres días.  También es buena idea agregarlas a un sándwich o bocadillo. 

Caponata de berenjena… ¡Y apio!

Si eres amante de la gastronomía italiana, la caponata es un guiso de verduras siciliano con berenjenas, tomates, alcaparras y pasas, y que va perfecto servido en formato bruschetta con ajo o como parte de un antipasti para untar. Añade un poco de apio junto al resto de verduras, cocinándolas hasta que estén más blanditas.

Crudités

Los crudités crujientes son siempre perfectas para reuniones y comidas informales. Así que si tu apio aún está fresco, córtalo en trozos y sírvelo con hummus cremoso o salsa de yogur, por ejemplo. Para un snack saludable para combatir el hambre de media tarde, puedes combinar el apio con uvas frescas y cubos de queso cheddar.

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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