Pasta a la casera 2.0 (pasta rústica de tomate y albahaca con aceitunas negras y parmigiano)

Desde siempre hemos cocinado la pasta en agua hirviendo, a sabiendas de que necesita hidratarte, para su cocinado. Partiendo de esta base, sustituimos el agua de hidratado por salsa de tomate y obtendremos una pasta con un sabor mucho más potente.

Ingredientes:

  • 400 grs de pasta artesana de trigo duro
  • 4 dientes de ajo
  • 1500 grs de tomate de huerta
  • 150 grs de queso Parmigiano Reggiano
  • Aceitunas negras de Aragón
  • Sal gruesa o en escamas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Albahaca fresca
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 15 minutos
4 comensales
Tipo de receta: Pasta

Elaboración:

Pasta a la casera 2.0
Foto: Istock

Salsa de tomate:

Lavar y cortar los tomates. Pelar  los dientes de ajo y picar en rodajas.

Poner una pizca de aceite de oliva virgen en una cazuela al fuego. Agregar el ajo, sofreír ligeramente sin que coja color y añadir el tomate. Ponerle sal y cubrir con una tapa.

Remover de vez en cuando y dejar cocinar hasta que prácticamente se deshaga todo el conjunto. Agregar las hojas de albahaca fuera del fuego. Tapar y dejar reposar unos minutos. Triturar y colar.

Aceitunas negras de Aragón:

Deshuesar y reservar.

Parmigiano reggiano

Sacar unas lascas con ayuda de una mandolina o de un pelador. Reservar.

Acabado:

Poner la salsa de tomate al fuego (ha de estar un poco liquida) y darle un hervor.

Agregar la pasta y cocer hasta dejarla un poco al dente, removiendo de vez en cuando para que no se agarre al fondo de la cazuela.

Emplatado:

Poner unas buenas cucharadas de pasta atomatada en el plato. Disponer unas cuantas aceitunas deshuesadas alrededor y alternar con lascas de queso Parmigiano.

Terminar el plato con una pizca de sal de escamas y unas hojas pequeñas de albahaca. Se podría también agregar algo de perejil o cebollino picados.

A disfrutar.

Enaitz Landaburu García

Enaitz Landaburu García

Mi infancia como cocinero tuvo lugar en los mejores locales de vanguardia de los últimos años. Mecido al calor de maestros, como Alija o Berasategui, aprendí las técnicas más sofisticadas para transformar los alimentos y ofrecer texturas, formas y sabores que sorprenden al gourmet más experimentado. Exploro todas las oportunidades que la cocina me da, y me expreso a través de lo que cocino. La pasión que me mueve es tan grande que no podía encerrarla en un local, ni en un solo menú, ni en unas cifras que deban cuadrar a fin de mes. Decidí dejarme llevar por la cocina y viajar con ella. Soy un cocinero nómada. Voy aprovechando las oportunidades que me ofrece mi camino. Mi última aventura es Gastrolopithekus Eskola. Una escuela de cocina donde intento transmitir la emoción de cocinar de forma casera, las virtudes de dejar de lado la comida enlatada y reemplazarla por productos saludables, e incentivar el consumo de productos ecológicos y de cercanía.

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