Sopa de guisantes con 'wan-ton'

Los guisantes son una fuente esencial de proteínas beneficiosas para tu salud. Con esta sopa podrás disfrutar de sus nutrientes y todo su sabor añadiéndole la pasta asiática ‘wan-ton’. ¡No te podrás resistir a esta combinación!

Ingredientes:

  • 250 g de guisantes
  • 350 ml de caldo de pollo
  • 100 g de mantequilla
  • 4 lonchas de jamón ibérico
  • sal.
  • Para los wan-ton:
  • 250 g de guisantes
  • 50 ml de caldo
  • Unas hojas de menta picadas
  • 8 láminas de masa de wan-ton (en tiendas de productos chinos)
  • aceite de oliva.
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 15 minutos
Económica
4 comensales
Tipo de receta: Legumbres
Light

Elaboración:

  1. Calentar el caldo de pollo en un cazo.
  2. Cuando empiece a hervir, agregar los guisantes y cocer hasta que estén tiernos.
  3. Triturar y emulsionar con la mantequilla.
  4. Pasar por un chino y poner a punto de sal.
  5. Enfriar en la nevera.
  6. En una plancha sin aceite.
  7. asar el jamón por los dos lados hasta que quede crujiente.
  8. Para hacer los wan-ton, cocer 250 g de guisantes en 50 ml de caldo y triturar hasta obtener un puré espeso.
  9. Añadir la menta, previamente muy picada, y mezclar.
  10. Poner un poco de la mezcla en el centro de cada lámina de masa de wan-ton.
    Cerrar dándoles forma de paquetito.
  11. Cocer en agua con sal y un chorrito de aceite.
  12. Poner 2 wan-ton en cada plato.
  13. Regar con la sopa de guisantes.
  14. Decorar con el crujiente de jamón.

Consejos para preparar tu sopa de guisantes:

El guisante es el alimento estrella de este plato. Su proteína es la más apreciada por su valor biológico, su intenso sabor y su alta concentración. Proporciona a tu cuerpo aminoácidos que ayudan a reducir la grasa corporal y aumentar la masa muscular.

El consumo diario de 30 gramos de guisantes asegura un aporte de proteínas que equivale al 45 % de consumo recomendado para adultos. Además, añadir guisantes a tus recetas te ayuda a controlar el apetito por sus bajos índices glucémicos.

La fibra de los guisantes estimula el movimiento de los intestinos, previniendo el estreñimiento. También ayuda al crecimiento de las bacterias beneficiosas para la flora intestinal.

El ´wan-ton´ es una pasta típica china muy versátil y utilizada con frecuencia en las cocinas asiáticas. Además de usarlo para esta receta puedes añadirla a tus platos a modo de snack, en fideos para una sopa o para hacer pastas rellenas similares a las empanadillas. ¡Tú eliges el relleno!

Para evitar los alimentos ultraprocesados, apuesta por un caldo de ave casero que hayas desgrasado previamente. Así obtendrás más sabor y tu sopa tendrá más calidad que la conseguida con un caldo industrial.

Si quieres reinventar tu caldo de pollo casero, añádele alguna especia como clavo, pimienta o incluso vino. Esto te ayudará a darle más sabor y aromatizar aún más tu sopa de guisantes y otras elaboraciones.

Esta sopa necesita de un buen aceite de oliva. No renuncies a la calidad y a las propiedades que te puede dar el oro líquido. Contiene grasas monoinsaturadas y ácido oleico, relacionados con la reducción del riesgo de enfermedad coronaria.

Los antioxidantes y los nutrientes del aceite de oliva, básico en la dieta mediterránea, fortalecen el sistema inmunitario, responsable de actuar contra los virus y las bacterias que debilitan nuestro organismo. No te cortes con el aceite.

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