Descubre la historia de los hermanos Torres y del restaurante de sus sueños

Sergio y Javier Torres desprenden energía y buenas vibraciones en cada proyecto que emprenden. Descubre la historia de los gemelos cocineros más famosos de nuestro país.

Sergio y Javier, Javier y Sergio, estos dos gemelos que no hay manera de identificar, además de cocinar muy bien tienen un entusiasmo que se contagia. Fueron los maestros de ceremonias del 40 aniversario de Thermomix, donde prepararon en directo con este robot de cocina uno de los pases del menú degustación de su nuevo restaurante: una sopa de cebolla de Fuentes absolutamente espectacular. Una vez acabado el showcooking tuvimos la oportunidad de pasar un ratito con ellos y de conocer su historia más de cerca.

Se declaran amantes de la cocina de temporada, especialmente de la primavera, “que es una estación que va hacia arriba, muy floral, donde las verduras son un espectáculo” y del otoño, “dominado por la tierra, por la setas, las raíces…”. Cualquiera que les haya visto cocinar, en directo o en televisión, o que haya probado alguno de sus platos sabrá que son auténticos hooligans del producto, de los sabores de siempre, en versión renovada eso sí, y de los alimentos de temporada. Unos grandes cocineros que transmiten pasión por la cocina y un gran arraigo a su historia y a sus orígenes.

“Trabajar juntos es maravilloso. Siempre suma”.

Así es su restaurante Cocina hermanos Torres

Así es su restaurante Cocina hermanos Torres
Foto: Facebook Hermanos Torres.

Están en un momento profesional muy dulce, pero no bajan los pies del suelo. Ellos saben que para conseguir las cosas hay que dedicar esfuerzo y mucho trabajo y esa es la razón por la que dejaron su exitosa aventura televisiva.

Mucho se habló y se sigue hablando de este tema, ya que decidieron dejar su programa justo cuando estaba en su mejor momento y le cedieron el testigo a su colega Dani García. Cuando les preguntamos por qué lo hicieron fueron rotundos en su respuesta y es que “a veces hay que desprenderse de las cosas que funcionan para poder hacer realidad un sueño”. Es cierto que el programa tenía grandes datos de audiencia, pero querían abrir su nuevo restaurante y era imposible mantener ambos proyectos en paralelo.

Sergio y Javier Torres: “No necesitamos estar en la zona de confort, queremos hacer realidad nuestros sueños”.

Lo que podría entenderse como tirarse al vacío sin paracaídas ha resultado ser todo un éxito. Decidieron cerrar su restaurante con dos estrellas Michelin –Dos Cielos, Barcelona- y dejaron su programa de televisión para centrarse en Cocina hermanos Torres, su proyecto más personal.

¿Y qué tiene de especial este restaurante? Estos cocineros aseguran que es un lugar donde “sucede una magia única”. Se trata de una nave industrial de 800 metros cuadrados donde la cocina está en el centro y los comensales alrededor, con una cercanía muy próxima a la cocina y donde “comensal, sala y cocina están totalmente integrados”.

Esta idea viene de su historia, nos cuentan. “Nosotros nacimos y crecimos en una cocina con nuestra abuela y tenemos grandes recueros de infancia”, en este restaurante el objetivo es transmitir ese “recuerdo de infancia”. Por eso piensan que es un espacio único, “que viene de la memoria y que es mágico”.

“Nosotros nacimos y crecimos en una cocina con nuestra abuela y con nuestro nuevo restaurante queríamos transmitir ese recuerdo de infancia a los comensales”.

El 70 % del espacio está dedicado a la cocina y el resto para los clientes. Es un sitio pensado para hacer muy buena cocina, con muchos medios tecnológicos pero que no se perciben a simple vista. Su objetivo era que el resultado final fuese humano “muy de tú a tú”.  La puesta en escena tampoco deja indiferente, los cocineros trabajan en absoluto silencio, con pinganillos, y los comensales observan en primera persona cómo sucede la magia, es como una obra de teatro, un espectáculo.

Y obtuvo 2 estrellas Michelin en solo cuatro meses...

Cocina hermanos Torres. La nave de los sueños
Foto: Web Cocina hermanos Torres.

Parece que no solo los comensales notaron la magia, la guía Michelin también. Al cerrar Dos Cielos Barcelona, perdieron las dos estrellas que tenían y las recuperaron en solo cuatro meses en este nuevo concepto. Nos comentaron que “es la primera vez que ocurre esto en la guía”.

Tienen claro que Cocina hermanos Torres es un sitio que seguirá creciendo, “no hay quien lo pare”, afirman Sergio y Javier. Es un proyecto “muy personal, muy auténtico”, basado en los recuerdos de la infancia y “eso le toca a todo el mundo”.

Su experiencia en televisión

Cuando empezaron el programa de televisión pasaron de la cocina a un plató, lo que fue todo un shock. Lo recuerdan como un momento de “aprendizaje total y de miedo, de no dormir por la noche, porque es algo que da mucho vértigo”. Sin embargo, llegó un día que se “hicieron amigos de la cámara y dejaron de verla”, llegaron a tener una relación muy buena con ella.

Consiguieron hacer llegar el mensaje principal de su programa al público: “siempre hay un motivo para cocinar”. Desde el principio este espacio nació con la idea de proponer recetas básicas con un toque diferente (el famoso toque Torres) para motivar al público a preparar cosas nuevas y a meterse en la cocina. El objetivo principal era crear hábitos saludables, poner en valor la importante tarea de ir al mercado, de planificar los menús y de disfrutar de comer bien cada día.

Para ellos su mayor éxito fue conseguir que el mensaje calase, encontrarse con gente que no había cocinado nunca y gracias a Torres en la cocina se había animado a dar sus primeros pasos en los fogones y personas que se habían dado cuenta que alimentarse bien es sinónimo salud.

Una cocina muy arraigada a sus orígenes

Cualquiera que haya visto, leído o escuchado algo sobre estos hermanos también habrá oído el nombre de su abuela Catalina, fundamental en su vida y en su trayectoria profesional y una persona por la que sienten absoluta admiración.

La abuela Catalina era de Linares y cuando eran pequeños se fue a cuidar de ellos para echar una mano a sus padres. Catalina adoraba la cocina, se pasaba el día ahí y los hermanos con ella: iban al mercado, aprendieron un montón sobre productos y pasaron muchas horas en la cocina “ayudándola”. En su casa había dos fiestas cada día: el momento de la comida y el de la cena. Dos ratos en los que toda la familia compartía grandes momentos, algo que, tal y como comentan los gemelos, "no debería perderse".

Esto hizo que con ocho o nueve años sentaran a sus padres en la mesa de la cocina (como no podía ser de otra forma) y les dijeran que querían ser cocineros. Tenían la oportunidad de seguir los pasos de su otro abuelo, que era piloto, pero a esa corta edad ya tenían claro cuál iba a ser su futuro.

Tras pasar por la escuela de cocina, trazaron un plan: se repartieron Europa por la mitad, para trabajar en los mejores restaurantes del continente y, después, unirse para crear su propio proyecto. Su conexión es especial y ambos son rotundos al afirmar que “trabajar juntos es maravilloso, suma siempre”.

Y es que el buen rollo y la pasión que transmiten en la televisión o en los showcookings es real, tienen una unión única que les hace brillar con luz propia en el panorama gastronómico nacional. Dos gemelos que convierten en una fiesta culinaria en todo lo que tocan y que tienen una pasión por la cocina que se contagia.

Verónica Bravo Piqueras

Verónica Bravo

Soy periodista y una apasionada de la gastronomía, la cocina y la nutrición. Me confieso adicta al café y a la comida de verdad acompañada de un buen vino. Adoro viajar y las comidas familiares. Coach nutricional en proyecto y amante de la buena vida. Escribo, cocino, como y disfruto a partes iguales.

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