Revista Mía

16 recetas fáciles con kale, ¡triunfa con esta superverdura!

La col rizada o kale se ha puesto de moda gracias a sus cualidades nutricionales. Pero, ¿sabes cómo cocinarla? Te damos algunas ideas.

Cada cierto tiempo llega un alimento que promete ser la panacea en cuanto a propiedades nutricionales, alimentos que hasta ese momento no habíamos prestado atención o que en ocasiones ni tan siquiera conocíamos. Son los llamados “superalimentos”  y dentro de esta tendencia se encuentra el kale, su fama es tal que en Estados Unidos incluso tiene un día propio, cada primer miércoles del mes de octubre se celebra el National Kale Day.
Pero, ¿por qué es tan famosa la Brassica oleracea? Son muchos los motivos que han hecho que esta planta de la familia de la coliflor, col, repollo, brócoli y coles de Bruselas sea una de las que están más de moda entre las dietas saludables. Contiene unos elevadísimos niveles de vitaminas como la A, grupo B, C y K. Al igual que posee también un alto contenido en minerales esenciales para el organismo, como son el calcio, hierro, potasio y magnesio.
Pero además es muy rica en fibra, muy baja en calorías, ya que únicamente tiene 40 kcal por cada 100 gramos y no tiene nada de grasa, pero sí un alto índice de proteínas: 3 gramos por la misma cantidad. También contiene ácidos grasos esenciales omega 3, por lo que el kale se convierte en una buena alternativa para incluir en dietas hipocalóricas cuyo objetivo sea la pérdida de peso.
El kale se caracteriza por poseer hojas de color verde intenso y bastante carnosas que forman hojas una especie de volante, de ahí el hecho de que también se conozca como col rizada. Originariamente su cultivo comenzó en las costas oeste y sur de Europa, extendiéndose a posteriori al resto de Europa, Estados Unidos y Japón.
¿Cómo podemos prepararla? Como cualquier otro alimento, cuanta menor cocción tenga, más aprovecharás sus cualidades nutricionales. Así que nuestra primera opción será consumirla en ensaladas. Combinada con frutos secos o frutas es una combinación perfecta ya que neutraliza su característico sabor amargo. También se puede cortar en tiras finas y servir con garbanzos, arroz basmati, cuscús y otros granos. Otra opción muy refrescante sería tomarla en licuados tipo detox, con otras hojas verdes, remolachas, zanahorias, cítricos o frutas de todo tipo. Por las zonas más frías de Europa se suele consumir al vapor para acompañar carnes y también en salteado con cebolla a la sartén o al wok, como protagonista de una sopa de verduras o como acompañamiento para pasta.
Las opciones son infinitas, aquí puedes ver unas cuantas recetas fáciles y deliciosas con el kale como protagonista.
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