Revista Mía

Pollo relleno extracrujiente para una cena rápida

Es una alternativa original y saludable para disfrutar de la versatilidad de la pechuga de pollo (o de pavo)

Si hablamos de pechugas de pollo empanadas, cada uno de nosotros pensará inmediatamente en cómo las devoraba de niño. Empanadas con ajo y perejil; maceradas previamente en yogur para que están más jugosas; especiadas o al estilo Villaroy, por citar algunas de las maneras más populares de cocinar este clásico casero del que te traemos una alternativa poco vista.
Dicha alternativa se la vimos a @paufeel, Paula Monreal, una de las divulgadoras de recetas caseras ricas y fáciles en redes sociales. Ya sabes que, de vez en cuando, compartimos aquellas elaboraciones que “fichamos” en Instagram y que una vez probadas en casa nos convencen porque enriquecen el recetario casero.

En esta ocasión, aunque pueda sonar un poco raro de entrada, te traemos una pechuga de pollo rellena con queso y tomate. En realidad, es una combinación que has comido una y mil veces, sobre todo en formato bocadillo, donde el tomate en rodajas y el queso fundido son compañeros de baile perfectos para la pechuga de pollo marcada en la plancha. La diferencia está en la forma de integrar dichos ingredientes: todo en uno, empanando la mezcla.
Esto último puedes hacerlo como Paula Monreal, que utiliza proteína de guisantes para ello, de manera que sea más saludable la receta. Pero tienes alternativas de sobra si esta no te convence: copos de maíz triturados, harina de garbanzo o de avena, o el rebozado de toda la vida, con harina de trigo convencional o integral.
Lo destacado y novedoso no es el rebozado, sino la forma de interpretar la combinación pollo-tomate-queso. A continuación, te detallamos el paso a paso de esta sencilla receta que gustará en casa a pequeños y grandes y que también puedes hacer con pechuga de pavo.

Ingredientes

  • Filetes de pechuga de pollo
  • Sal y pimienta
  • Tomate raf
  • Queso havarti bajo en grasas
  • Huevo
  • Proteína de guisante, si no tienes, usa el rebozado habitual o copos de maíz triturados
  • Pimentón
  • Ajo

Elaboración

Paso a paso

Salpimenta las pechugas que vayas a utilizar. Necesitas dos filetes para cada porción.

Rellena el centro con el queso y el tomate. Puedes poner dos rodajas de este último y el queso que te guste. Hay alternativas como la mozzarella o un queso gallego, más ácido y también más fundente. La clave es hacer una especie de bocadillo en el que los filetes de pollo sean el pan y el tomate y el queso el relleno.
Mezcla la proteína de guisante con pimentón y ajo.
Pasa el pollo “relleno” por huevo y por el rebozado. Ve con cuidado para ser preciso porque de lo contrario se te puede desmontar.
Ponlo en la bandeja de la freidora de aire después de pulverizar el pollo empanado con aceite de oliva.
Cocina a 180 grados de temperatura durante 6 minutos en la airfryer, le das la vuelta, añades un poquito más de aceite y dejas que se cocine el pollo otros 6 minutos más.
Si eliges el horno para cocinar el pollo, lo puedes dejar unos 12 minutos a 200 grados por un lado y 12 minutos por el otro lado aproximadamente.
La tercera alternativa, la menos saludable de todas, es freírlos, ya sea en freidora convencional o en la sartén. Si lo haces así, necesitarás una abundante cantidad de aceite, mejor si es de oliva virgen extra, y que este se caliente mucho y de manera homogénea. 

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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