12 Consejos para Aumentar las Defensas

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Aunque parece que el frío intenso nos está dando una tregua, vamos a estar preparados para hacerle frente cuando llegué de verdad. Te damos 12 buenos consejos para reforzar tu sistema inmunológico y que puedas librarte este año de infecciones y gripes.

Como afirma el naturópata Richard Vera Gómez (Centro Obefis, telf.: 918 95 52 21), hemos de ayudar a las defensas. “El sistema defensivo se encarga de identificar lo propio de cada persona y, de esta forma, eliminar cualquier cuerpo extraño, desde una astilla de madera o los puntos quirúrgicos hasta bacterias, hongos y virus. Los leucocitos son capaces de aislar cualquier material inerte o agente patógeno. Por eso, cuanto más potenciemos nuestras defensas, más sanos estaremos”.

1. SÉ POSITIVA. Las emociones influyen. “En nuestra protección convergen 3 sistemas: defensivo (inmunológico), endocrino y nervioso. Se ha demostrado que cuando una persona sufre cierta disfunción o trauma emocional (depresión, ansiedad, aislamiento...), ese hecho que sólo debería repercutir en el sistema nervioso central la hace, sin embargo, más sensible a padecer desde una simple infección hasta una enfermedad autoinmune (provocada por el propio organismo): psoriasis, síndrome de intestino irritable, colitis ulcerosa, artritis reumatoide, etc. Y, a la inversa, tener una visión positiva de la vida, ser optimista, agradable, esforzarse por superarse... puede revocar procesos infecciosos”, dice el naturópata Richard Vera Gómez, del Centro Obefis (obefis.es).

2. VIGILA TU PESO. La obesidad y el sobrepeso son un factor de riesgo. Las personas con kilos de más son más propensas a las infecciones. ¿El motivo? El sobrepeso altera el funcionamiento de la insulina, la hormona encargada de facilitar energía a las células para que no se debiliten. Cuida tu alimentación: no abuses de las grasas ni los azúcares; toma 5 piezas de verdura y fruta diarias, te ayudarán a no tener apetito.

3. MANTENTE HIDRATADA. Bebe de 1,5 a 2,5 litros de agua. Para que las toxinas no acaben generando daños y debilitando el sistema inmunológico, hay que eliminarlas. ¿La mejor forma? Evitando que se acumulen, y para ello mantener una buena hidratación es fundamental. Bebe 8 vasos de agua al día (puedes ayudarte con infusiones, té, refrescos light, zumos naturales...).

4. ELIGE PROBIÓTICOS Y PREBIÓTICOS. Cuida tu flora intestinal. “Reforzar una de nuestras barreras defensivas más importantes, la mucosa intestinal, es imprescindible para el sistema inmunológico. Sin una flora intestinal equilibrada, podremos tomar toda la vitamina C que queramos, que nuestras defensas seguirán débiles y encadenaremos un problema respiratorio con otro”, dice el experto. ¿Una forma de cuidarla? Aumentando el consumo de probióticos (bacterias buenas que conforman la flora) y prebióticos (su ‘comida’). Toma yogur, kéfir, leche fermentada, derivados de la soja, espárragos, plátanos, etc. “¿Cuándo necesitamos un complemento de probióticos y prebióticos? Después de tomar antibióticos, tras un cuadro de vómitos o diarrea y ante cualquier infección del sistema respiratorio”, apunta el naturópata. Y recomienda: “Inmunoden Junior, de Soria Natural, o ArkoProbiotic”.

5. DUERME 8 HORAS DIARIAS. El insomnio baja los glóbulos blancos. Cuanto más y mejor descansamos, mayor es la concentración de glóbulos blancos (las células encargadas de defender al organismo de las infecciones y ayudar a eliminar los residuos y desechos). Según un estudio del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania), dormir 7-8 horas al día mejora la respuesta del sistema inmunológico, ya que gran parte de las células defensivas se generan durante el sueño. ¿Qué ocurre si dormimos poco y mal? Nuestro organismo se ‘protege’, redobla el trabajo del sistema inmunológico, lo mismo que sucede en situaciones de estrés, y este sobreesfuerzo lo debilita.

6. ¡AUMENTA LA VITAMINA C! Búscala en las verduras. “Una alimentación variada, que es ‘innegociable’ para nuestra protección, debe contener una buena dosis de vegetales, los grandes olvidados al aconsejar tomar vitamina C natural”, dice Vera. ¿Por qué es importante esta vitamina para las defensas? Porque favorece la producción de interferón, un factor celular que frena las infecciones, y participa en la formación de colágeno, un componente esencial de las membranas celulares, por lo que mantiene las barreras defensivas. “Unas espinacas frescas son más ricas en vitamina C que las naranjas e incluso que los kiwis (más ricos en ella que las primeras)”. ¿Una dosis extra de vitamina C? “Un plato de brócoli, pimientos verdes y tomates”.

7. ALÍATE CON SETAS MEDICINALES. Apúntate al shiitake, reishi, maitake... Son alimentos funcionales. Es decir, aquellos que, de forma natural o procesada, contienen componentes con efectos beneficiosos para la salud que van más allá de la nutrición. “La parte activa de los hongos medicinales se encuentra en los hidratos de carbono, no en sus proteínas, vitaminas o minerales”, indica el experto. Y es que su tipo de azúcares (glucanos) estimulan la fabricación de macrófagos (glóbulos blancos que -literal- se ‘comen’ los cuerpos extraños que atacan al organismo). ¿Cómo puedes tomar estas setas? “En comprimidos, viales o ampollas, que se pueden encontrar en farmacias y herbolarios”.

8. COMPRUEBA TU HIERRO. Y no te faltará energía. Se encuentra en carnes rojas, aves, pescados, judías, lentejas, panes integrales, yemas de huevo y verduras verdes. “Su función más importante es que participa en la respiración; es el encargado de transportar el oxígeno y el dióxido de carbono. Es un elemento muy activo en la formación de energía para todas las células, una función muy importante que hay que proteger sobre todo en las células que se encargan de nuestras defensas. Y, además, se sabe que mejora la actividad de los macrófagos”, indica el experto.

9. DESAYUNA ACEROLA. Contra las infecciones. “Esta fruta contiene hasta 30 veces más vitamina C que las naranjas”, dice el naturópata. Antioxidante, estimula las defensas protegiéndonos de gripes y resfriados. Además, interviene en la síntesis de colágeno y aumenta la absorción de hierro de la dieta. Especialmente indicada en casos de debilidad física, se recomienda tomarla en el desayuno. En farmacias y herbolarios.

10. BETACAROTENOS Y CAROTENOS. Para las mucosas. “La vitamina A es la encargada de reforzar la salud de las mucosas (nariz, garganta, mucosa intestinal). Además, en el intestino actúa como un excelente medidor en la diferenciación que deben tener las células para poder protegernos de forma más activa (así adquieren su forma y funciones)”. En la naturaleza, no podemos encontrar la vitamina A, pero sí sus precursores: los carotenos y betacarotenos. ¿Dónde? Boniato, calabaza, zanahoria, tomate, brócoli, melocotón, manzana, naranja...

11. TOMA PLANTAS 'SALVADEFENSAS'. Más potentes de lo que crees. -Eucalipto: “Es antiséptico, sobre todo para el aparato respiratorio (ingiriéndolo o en inhalaciones). También expectorante, balsámico y descongestivo. Calma la tos”. -Llantén: “Sus mucílagos (una especie de fibra) le confieren propiedades emolientes, expectorantes y antitusígenas. Fluidifica las secreciones y, por eso, alivia la tos”. -Uña de gato: aumenta las defensas por su riqueza en alcaloides (sustancias que estimulan la capacidad de los glóbulos blancos de destruir los elementos extraños). -Equinácea: reconocida como antibiótico natural, es antimicrobiana (frena a bacterias, hongos y virus) y aumenta la producción de glóbulos blancos por su riqueza en ácido cafeico y ácido chicórico.

12. AYUDAS HOMEOPÁTICAS. Un aliado alternativo. Siempre consulta con un experto, pero se recomiendan: Anas barbarie 200 K: previene resfriados y gripes. Hay que tomarlo de octubre a marzo en dosis únicas una vez a la semana. Hepar sulfur 15 CH: cuando duele al tragar o nos resfriamos a la mínima corriente de aire. Toma 3-5 gránulos, 2-3 veces al día, hasta mejorar. Dulcamara 15 CH: para la hipersensibilidad al frío, cuando se acompaña de obstrucción nasal y tos seca o productiva. 3-5 gránulos, 3 veces al día.

Por: Carmen Sabalete.

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