Cómo hacer garbanzos en conserva en casa

Así puedes utilizar tu variedad favorita, controlar todo el proceso y, aunque no lo creas, también ahorrarte dinero a largo plazo.

Hay productos que no pueden faltar en la despensa. Te guste más o menos comer, atiendas mucho o poco a las recomendaciones sanitarias sobre los hábitos alimentarios y su impacto en el bienestar personal, y seas más o menos exigente con los platos. No hay diferencias: tener un bote de legumbres en conserva a mano siempre es una buena idea. 

Pocas soluciones de emergencia ofrecen más alternativas. En esto, cualquier persona que haya recurrido alguna vez a un producto así, está de acuerdo. Especialmente si son garbanzos, la legumbre que se lleva bien con todos los ingredientes. Sin embargo, al ser un alimento relativamente poco costoso y seguro cuando se compra en conserva, a pocas personas se les pasa por la cabeza pensar que pueden hacerlos en casa. 

Si perteneces a este grupo amplísimo de gente, piensa una cosa: las legumbres pesan mucho más cocidas que sin cocer. Es decir, si calculas el precio del kilo veras que ahorras demasiado, pero estarás cometiendo el error de no tener en cuenta este matiz. Entran muchos más garbanzos en un bote de 400 gramos cuando están secas, sin cocer, que cuando se hidratan y cuecen. Dependiendo de cantidades, es probable conseguir entre 4 y 5 botes de garbanzos en conserva con un kilo de materia prima. Por lo tanto, el ahorro es notable, si bien lo más importante es que podéis utilizar vuestro garbanzo favorito y controlar además todo el proceso. 

Cómo se hacen garbanzos en conserva caseros

Después de nuestra exposición de argumentos a favor de preparar las legumbres en conserva en casa, te contamos cómo hacerlas centrándonos en el citado caso de los garbanzos. 

De la mano de Laura Lopez Mon, influencer especializada en cocina casera con más de 200.000 seguidores, aprendemos a prepararlos. Hemos seguido tal cual sus recomendaciones y salen perfectos. 

Partiendo de un kilo de garbanzos, agua y sal, Laura Lopez Mon pone primero la legumbre a remojar en abundante agua durante 8 horas. Después. escurre y aclara. A continuación, añade una cucharadita de sal (aquí puedes salir de dudas sobre el uso de las cucharas medidoras) en cada tarro esterilizado donde vayas a conservar los garbanzos. Para esterilizarlos, tienes que hervirlos diez minutos, también las tapas. “Rellena con garbanzos hasta 1,5 cm del borde y vierte agua hasta el borde”, explica la cocinera. Una vez lo hagas, cierra bien los tarros. 

Para completar el proceso, debes colocar los tarros dentro de una olla o cacerola con el agua cubriendo por completo los tarros y dejar cocer a fuego medio durante una ora  media. Pasado este tiempo, tienes que sacar los botes de la olla, dejarlos enfriar y guardarlos a temperatura ambiente en la despensa. “Al hacer cocción dentro del tarro ya consigues el cierre al vacío y además de cocidos ya están listos para guardar en la despensa”, asegura la cocinera. 

Si lo deseas, puedes añadir alguna hierba al gusto como el laurel y así se aromatizar los garbanzos pero esto es completamente opcional y muy personal. Una vez abiertos, los puedes utilizar para ensaladas, guisos exprés, cremas, hummus, sopas, salteados y demás elaboraciones caseras. No te olvides de guardar aquellos que sobren en la nevera. 

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Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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