Durian: ¿a qué sabe la fruta que peor huele?

De sabor agradable, suele ser una fruta que apasiona a los asiáticos. Sin embargo, algunos negocios (como los hoteles) prohíben entrar con él al establecimiento. ¿Sabes por qué? Te lo descubrimos.

Posiblemente nunca antes hayas escuchado hablar de ella, o que incluso nunca la hayas visto. Y con razón, dado que se trata de una fruta que no solo posee una apariencia externa un tanto extraña (recuerda al huevo de un dinosaurio mutante), sino que en nuestro país no es muy común. Pero tiene un problema: tiene un olor tan desagradable que en algunos países del sudeste asiático sus establecimientos lo prohíben.

De hecho, no es difícil encontrar establecimientos de venta de alimentos donde, a la entrada, podemos distinguir la presencia de carteles donde avisan de su prohibición, en ocasiones con frases tan directas como “los durianos están prohibidos en este establecimiento”. Y se trata de algo que también encontramos en otros establecimientos tan dispares como podría ser el caso de los hoteles y las agencias de viajes, solo por citar algunos ejemplos.

Es más, esta prohibición choca con las noticias que suelen aparecer durante los meses de verano, cuando docenas de personas fallecen por sobredosis de durian. Y es que se trata de una de las frutas favoritas de los asiáticos.

Cuenta con una piel muy característica, con púas de un verde amarillo extinto. Además, puede ser muy grande, tanto que puede tener los treinta centímetros de largo y alcanzar entre 1 y 3 kg de peso, a la vez que algunas variedades pueden alcanzar los 7 kg.

¿Qué ocurre con el olor de esta fruta?

Como indican todos los que lo han comido alguna vez, es cierto que el durian se caracteriza principalmente por tener un olor muy fuerte. Aunque cuando está muy fresco (es decir, recién partido) tiene un olor realmente agradable, momento en el que es ideal comerlo para no arrepentirnos en el intento, las cosas acaban poniéndose difíciles rápidamente.

De ahí que el durian no sea vendido comúnmente en el mundo lugar que otras frutas en los mercados cubiertos de algunos países asiáticos, como podría ser el caso de Filipinas. Y no solo porque huele mal, sino porque su hedor persiste en el ambiente durante bastante tiempo.

Por este motivo es muy habitual encontrarlo básicamente a la venta en establecimientos al exterior, y nunca en el interior de un recinto cubierto, para no arruinar olfativamente el resto del lugar.

De hecho, para quienes no conocen el problema que posee esta fruta, cuando pasamos cerca de ella no comprendemos muy bien qué es lo que está ocurriendo. El aire, de repente, se encuentra cargado de un olor nuevo, espeso y ligeramente dulce, el cual, a simple vista, es difícil de asociar al durian. 

Durian
Foto: Istock

Y es que, aunque cuando pensamos en frutas lo más común es pensar en fragancias frescas y ligeras, el durian está muy lejos de esta definición. Incluso es difícil en un principio percibir que se trata del olor de un único alimento, puesto que la sensación es que nos encontramos ante una combinación que no funciona, como si hubiéramos mezclado a la vez varios productos cuyos aromas no se llevan bien entre sí.

Y lo que es aún peor: algunos pueden compararlo sin rodeos con el olor que desprende un cadáver en descomposición, aunque es evidente que se trata de una comparación realmente exagerada. Pero la realidad es que, además de ser un olor poco agradable, también es común que se quede en el interior de la nariz durante bastante tiempo. 

¿A qué sabe esta fruta? Almendras, queso, cebolla y vino

Es cierto que ni su apariencia ni su olor son muy agradables que digamos. Aunque es verdad que, como ocurre con muchos alimentos, mientras que a algunos les encanta el olor, otros simplemente no lo pueden soportar. En cualquier caso, todos están de acuerdo en algo: su aroma es tan repugnante que tarde o temprano acaba volviéndose insoportable

Pero una de las cosas más curiosas es que su sabor tiene relación con su aroma. Es decir, es como si nos comiéramos el olor. Y su pulpa es la expresión sólida de esta fragancia tan particular y extraña: es dulzona, compleja y muy tenaz.

El primer bocado, por ejemplo, es agradable, aunque le sigue un regusto obstinado que no se desvanece en absoluto. Se puede comer todo lo que deseemos después, que su sabor permanecerá vigente durante bastante tiempo, algo que puede complicarse con flatulencias y gases, ya que se trata de una fruta que, además, no se digiere fácilmente.

¿A qué sabe realmente? Una de sus principales particulares, olvidándonos del problema con su olor en un primer momento, tiene que ver con las sensaciones que deja después de probarlo. Es como si se tratara de una crema rica de almendras, mezclada con queso, salsa y de cebolla y, para acompañar, un vino. Así, todo junto y combinado.

¿Y cómo es la pulpa en sí? Cuenta con una pulpa de color amarillo pálido con una textura cremosa que recuerda bastante a la textura que posee el aguacate maduro. Y, a pesar de que nos pueda parecer en un principio una fruta abominable, la realidad en algunos países asiáticos es bien diferente, ya que los lugareños aprecian su textura, su belleza y, sobre todo, la complejidad de sus aromas.

Christian Pérez

Christian Pérez

Creador de contenidos especializado en nutrición, lifestyle y salud. Y lo más importante: Papá de 2 niñas.

Continúa leyendo