¿Palpitaciones después de comer? Por qué ocurren (y cómo puedes evitarlas)

Si te late el corazón más deprisa después de comer, deberías saber que existe una explicación científica. ¡Toma nota!

Piensa sobre ello un momento, porque lo más probable es que te haya pasado alguna vez: terminas de comer (sobre todo cuando lo haces rápido o en exceso), te tomas algún alimento concreto, bebes algo… y de repente, empiezas a notarte el pulso y los latidos del corazón. Si bien la experiencia de las palpitaciones varía de una persona a otra, es posible que sientas como si tu corazón se saltara un latido, una sensación de aleteo en el pecho, un latido cardíaco anormalmente rápido o acelerado o una sensación de "flip-flop".

Pero tranquila. Antes de que pienses que te va a dar un infarto, deberías saber que las palpitaciones después de comer son relativamente comunes. “Cuando comes, el cuerpo aumenta el flujo sanguíneo al sistema digestivo, lo que puede provocar un aumento de la frecuencia cardíaca", dice la Dra. Allison Zielinski, cardióloga y codirectora del programa de cardiología deportiva del Instituto Cardiovascular de Northwestern Medicine Bluhm en Chicago ."Sentir un ritmo saltado en ocasiones es bastante común y generalmente no es peligroso", afirma. 

¿Cuándo preocuparse, entonces? Las palpitaciones deberían empezar a preocuparnos si se mantienen en el tiempo o aumentan de frecuencia. Entonces pueden ser señal de un problema médico más grave, como una arritmia, y merecen atención médica. “Los síntomas que pueden ser un signo de algo más preocupante incluyen latidos cardíacos repentinos y prolongados en reposo, frecuencia cardíaca irregular sostenida o palpitaciones acompañadas de mareos, dolor en el pecho o dificultad para respirar”, dice Zielinski.

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Alimentos a evitar

A veces, las palpitaciones solo ocurren después de una comida o cuando una persona consume ciertos alimentos o bebidas concretas. Y es que hay algunos productos y compuestos que pueden causarlas con más frecuencia… Toma nota de ellos:

Cafeína: Algunas personas son más sensibles a la cafeína que otras y esto puede hacerlas sentir nerviosas o sentir que su corazón se acelera. La cafeína aumenta la presión arterial y el estado de alarma del organismo, por lo que si quieres evitar palpitaciones, no la consumas en exceso. No tomes más de tres tazas al día.

Azúcar: Si bien no existe un umbral preciso para evitar las palpitaciones, los expertos recomiendan no tomar más de 12 cucharaditas o 50 gramos de azúcar al día para evitarlas. El consumo de mucha azúcar puede hacer que el cuerpo libere la hormona epinefrina o adrenalina, que aumenta la frecuencia cardíaca.

Alcohol: Para las personas que tienen arritmias y experimentan palpitaciones, el alcohol es uno de los desencadenantes más comunes. Su consumo produce una dilatación de los vasos sanguíneos, haciendo que aumenten su diámetro interno para permitir que fluya más sangre por ellos.

Carbohidratos procesados: Los carbohidratos procesados ​​también pueden contribuir a las palpitaciones, ya que la mayoría de ellos se descomponen en glucosa o azúcar cuando se digieren. Como resultado, pueden aumentar los niveles de azúcar en sangre, al igual que el azúcar de mesa. La fácil disponibilidad de alimentos ricos en carbohidratos para el desayuno, el almuerzo y la cena, desde pasteles hasta sándwiches de pan blanco y pasta, no ayuda. Por esa razón, los expertos recalcan la importantancia de comer carbohidratos y productos procesados con moderación.

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