Por qué es bueno comer un kiwi en el desayuno

Más allá de los matices que diferencian la variedad verde de la amarilla, ambas son frutas magníficas para arrancar el día. Te contamos por qué.

Alimento rico en vitamina C y en fibra, el kiwi verde es una fruta magnífica para iniciar el día de la mejor forma posible, con un desayuno nutritivo y saludable. 

Como ya te contamos de forma extensa en esta pieza en la que comparamos a la variedad verde con la amarilla o gold, más cara y también más dulce, es el kiwi verde el más saludable por dos matices concretos:  el azúcar natural que contienen -12,3 gramos por cada 100 los amarillos por 8,8 los verdes- y la fibra, más alta en los verdes. Por ello, aunque las dos frutas son saludables, si lo que quieres es priorizar la salud por encima de otros factores como el sabor, dentro de los kiwis, es la variedad verde la más valiosa… con un matiz que luego desvelaremos.

Su pulpa carnosa, con ese sabor ácido característico, tanto como el dibujo que conforman las semillas negras y su corazón blanco, hacen de esta fruta un alimento muy característico, inconfundible. Estos matices únicos, unido a su alto valor nutricional y a la versatilidad que ofrece en la cocina, convierten al kiwi en una de las mejores opciones alimentarias, especialmente en el desayuno, donde más se puede exprimir esa versatilidad de la que hablamos.

Tan solo el pimiento y la guayaba, fruta de origen exótico, pueden competir con el kiwi en lo que respecta al aporte de vitamina C. Ni nuestros maravillosos cítricos son capaces de igualar su composición en este sentido. Y dado que se trata de una vitamina esencial que el organismo no sintetiza por sí mismo, es básico cubrir las necesidades del organismo a través de la dieta.

Fuente de vitamina C

Teniendo en cuenta que la ingesta diaria de la misma, según la Organización Mundial de la Salud (OM), es de 80 mg por día, y que el kiwi verde aporta 85,1 mg por cada 100 gramos, no hay que ser licenciado en matemáticas para saber que con una ración de 100 gramos de esta fruta basta para proporcionar al cuerpo la cantidad diaria de vitamina C que necesita. Pero es que la aportación de vitamina C del kiwi gold -el que tiene más azúcar y menos fibra-, y he aquí el matiz excepcional del que avisábamos anteriormente, es todavía mayor que la del verde: ¡161,3 mg de vitamina C por cada 100 gramos!

Además, los kiwis también son ricos en antioxidantes, vitamina E y ácido fólico, y son una fruta ideal para la hidratación aunque, como puedes imaginar, en este aspecto sí tienen “rivales” que le superan, como es el caso del melón, la sandía, las fresas o el calabacín, entre otros. Y, como ya habíamos adelantado al comienzo del texto, el kiwi es también una alimento muy aconsejable para combatir el estreñimiento porque la variedad verde contiene 5,3 gramos de fibra por cada 100 gramos, cantidad que es inferior en los amarillos, que tienen menos de 4 gramos por 100. La fibra es un aliado esencial del organismo para estimular el tránsito intestinal.

Cuándo y cómo comerlo

A la hora de consumir esta fruta, el desayuno es un momento perfecto del día ya que facilita que el organismo se ponga en marcha. Es una fuente de energía, nutrientes, agua y fibra, lo que quiere decir que lo tiene todo para ser el primer alimento del día en tu dieta. Además, lo puedes comer solo, con yogur, con kefir, mezclados con otras frutas, en batido incluso y hasta en tostada, como alternativa al aguacate que tanto gusta. 

Eso sí, ten en cuenta que la vitamina C se oxida al entrar en contacto con el oxígeno, de manera que es recomendable tomar el kiwi nada más pelarlo, al momento. Para saber si está maduro, déjalo a temperatura ambiente y presta atención al color -si está verde no está maduro y si está marrón es que es muy probable que sí lo esté- y al tacto, ya que se ablanda a medida que alcanza el punto óptimo de consumo. 

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