¿Te ha pasado esto al hacer un bizcocho? Estas son las soluciones

Si el bizcocho te ha quedado demasiado crudo, muy plano o sin forma, con los bordes demasiado tostados... Tranquila, que te explicamos los motivos por los que ocurre esto y cómo puedes evitarlo.

El bizcocho es uno de los dulces más ‘apañados’ y fáciles de preparar, y como la receta base es muy sencilla y sus ingredientes también, puedes incorporar otros a mayores para darles un toque más especial (frutas, chocolate, frutos secos). Te salvará más de un desayuno, merienda o postre, eso por descontado. No obstante y aunque es una elaboración ideal para principiantes, a veces el resultado no es tan perfecto como desearíamos. Te contamos a qué se deben esos pequeños percances y cómo evitarlos. ¡Sigue leyendo para preparar un bizcocho nivel experto!

Si te ha pasado esto al hacer un bizcocho...

¿Tu bizcocho se ha elevado tanto en la parte central que le ha salido una especie de grieta en medio? Esto sucede cuando hay demasiada levadura, el molde es demasiado pequeño o la temperatura del horno es demasiado alta. Vigila esos tres factores para que el aspecto de tu bizcocho sea homogéneo y digno de estar en un escaparate. Si por el contrario el bizcocho ha quedado muy delgadito y cocido (aún teniendo buena textura) es porque probablemente hayas escogido un molde excesivamente grande. 

A veces, en lugar de que la masa se hinche, se hunde en la parte del medio. ¿Te ha pasado? Si es así, puede ser que la puerta del horno se haya abierto antes de que el pastel se haya endurecido, que dejaras reposar la mezcla pastel y no entró en el horno tan pronto como la mezcla estuvo lista o que quizá te has excedido con la levadura. Si el resultado es un dulce plano y con grandes burbujas de aire en la parte superior, puede deberse a que el pastel no entró en el horno tan pronto como se terminó de preparar la mezcla a que el horno no estaba lo suficientemente caliente cuando metiste el bizcocho.  

Lo importante está en el interior… O eso dicen.  En el caso de los bizcochos, si el interior está pegajoso y húmedo es que no se ha cocinado lo suficiente. Cuando revises el bollito antes de sacarlo del horno, pincha con un palito, que debe salir limpio si es que el bizcocho está realmente hecho por dentro. Pero, ¿y si los laterales de nuestro bizcocho se han quemado ligeramente? Pueden haber ocurrido varias cosas: se ha usado demasiada mantequilla para engrasar el molde, el propio molde no es suficientemente resistente al calor, el horno estaba demasiado caliente, el bizcocho se ha dejado en el horno más tiempo de lo debido o contiene algún tipo de grasa no apta para hornear. Ahora bien, identificar cuál ha podido ser el fallo ya depende de ti. 

Y si alguna vez te ha costado desmoldar tu dulce, puede ser que el molde no estuviera correctamente engrasado y por eso el bizcocho se ha quedado adherido a las paredes de éste. Respecto a la textura, si el resultado es muy denso probablemente se deba a que la mezcla no se ha aireado lo suficiente, los huevos se cuajaron más de la cuenta o te has quedado corta de levadura. Pero como ves, todo tiene solución y es posible evitarlo en próximas ocasiones si tienes en cuenta estos aspectos.

 

 

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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