¿Por qué no debes decir buen provecho? Revisa tus normas de protocolo en la mesa

Es una costumbre bastante generalizada cuando se va a empezar a comer y pretendes ser educado. Sin embargo, no es adecuado por el origen mismo de la expresión. Te lo explicamos...

por qué no debes decir buen provecho
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¿Cuántas veces te has sentado a comer y has pronunciado esta frase? Seguro que muchas y seguro también que has creído que era el sumun de la cortesía. Pues te equivocas y aquí va la explicación de por qué no debes decir "buen provecho" en la mesa. En realidad es una norma de protocolo en la mesa que no conocemos o hemos olvidado y está relacionada con el origen de la expresión que poco a nada tiene que ver con lo que creemos que significa.

Provecho es lo que hacen los bebés lactantes cuando terminan de mamar o de tomar su biberón y se traduce en ese eructito que generalmente viene acompañado de un pequeño vómito. Las mamás lo favorecen dando esas palmadas en la espalda de su pequeño para evitar que el aire que hayan podido ingerir junto al alimento se traduzca en incómodos y dolorosos gases. ¡Los pobres no pararán de llorar hasta que los expulsen! Así pues, buen provecho podría traducirse por "buen eructo" y esto ya no suena tan educado, ¿verdad?

por qué no decir buen provecho eructo
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Si bien es cierto que tradicionalmente en culturas como la árabe el eructo es síntoma de agradecer una buena comida y no hacerlo se considera de muy mala educación, en nuestro protocolo actual no parece lo más indicado. De hecho, aunque las costumbres árabes pervivieron en la península aún después de su expulsión por parte de los Reyes Católicos allá por el siglo XV, lo cierto es que ésta en concreto era muy mal vista por la clase alta. Los estamentos más populares, sin embargo, lo siguieron manteniendo así como decir "buen provecho" cuando algún comensal expulsaba un gas por la boca. ¡Era señal de que les habían gustado las viandas! Hoy día a nadie se le ocurre eructar en medio de la comida, pero la consabida frase sigue siendo bastante habitual. Teniendo en cuenta su origen, es lógico que las normas de protocolo más exquisitas la desaconsejen totalmente. 

Aclarado por qué no debe decirse "buen provecho" en la mesa, toca aclarar qué expresión resulta más adecuada. "Buen apetito" o "que disfruten de la comida" son dos buenas opciones para desear a los comensales una buena experiencia gastronómica. Ni siquiera hace falta que respondan, o con un simple "gracias" es más que suficiente. Si hacemos un repaso por distintos países y vemos qué tipo de frases usan ellos, veremos que van mucho en esta línea. Del "enjoy your meal" de los americanos, al "bon appétit" de los franceses.

Las normas de protocolo son muy diferentes según los países... El no usar "buen provecho" funciona en muchos de ellos, como te hemos dicho, pero hay muchas otras reglas aceptadas en algunas partes del planeta que nos chocarían mucho. Por ejemplo, en China, eructar y dejar la mesa hecha un desastre es síntoma de que has comido bien. Sin embargo, señalar a tu compañero de mesa con los palillos es considerado un gesto muy feo. Por su parte, en Hungría, brindar con cerveza está mal visto. Parece que tiene una razón histórica: los austriacos después de vencerlos en la Revolución de 1848 solían celebrarlo chocando sus jarras repletas de 'zumo' de cebada, así que es algo que quieren olvidar. 

 

 

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