Mandarinas confitadas con chocolate negro

Si quieres darle un toque original a la receta, añade una cucharada de curri en polvo al chocolate. Obtendrás un sabor sorprendente y sabroso.

Ingredientes:

  • 4 mandarinas
  • 10 g de sal
  • 800 g de azúcar
  • 250 g de chocolate fondant
Tiempo de preparación: + de dos horas
Tiempo de cocción: 10 minutos
Económica
4 comensales
Tipo de receta: Fruta
Vegetarianos

Elaboración:

  1. Verter en un cazo agua y sal. Pelar y extraer los gajos de las mandarinas. Echarlos en el cazo con el agua con sal aún fría. Calentar el cazo al fuego hasta llegar a ebullición y bajar el fuego al mínimo durante 10 minutos.
  2. Colar y enfriar las mandarinas. Añadir 400 ml de agua y 500 g de azúcar. Diluir un poco e incorporar las mandarinas. Poner el conjunto al fuego y cocinar durante 10 minutos desde que arranque a hervir y a fuego suave.
  3. Retirar del fuego y tapar, dejando que se enfríe a temperatura ambiente durante unas 12 horas. Repetir la operación dos veces más: poner la olla al fuego, añadirle 100 g de azúcar y cocer a fuego bajo, cuando llegue a ebullición, durante 10 minutos. Dejar reposar 12 horas más.
  4. Colocar la mandarina con mucho cuidado en una rejilla de horno y secarla a 110 °C durante 10 minutos. Fundir el chocolate en el microondas (en modo descongelar, para evitar que se queme). Mojar la mitad de los gajos con el chocolate y dejar que se enfríe y endurezca.

Otras formas de comer las mandarinas

La mandarina es una fruta con numerosas propiedades nutricionales y uno de los productos estrella del invierno. Su alto contenido en antioxidantes, vitaminas y minerales la convierten en una fruta de excelente calidad.

A diferencia de las naranjas, su sabor es algo más dulce y con menor grado de acidez. Por ello, si no te gustan demasiado los cítricos, esta puede ser una opción muy recomendable. 

Igual que la naranja y el limón, su pulpa contiene vesículas con jugo con alto contenido de flavonoides, betacaroteno y aceites esenciales. La mandarina también tiene vitamina C, pero no en tan altas cantidades como la naranja. No obstante, dos piezas de mandarina pueden ser suficiente para realizar la ingesta diaria recomendada de esta vitamina.

Asimismo, destaca por ser rica en ácido fólico (100 gramos contienen el 40 % de la ingesta diaria recomendada), B1, B2 y B6. Sin embargo, el nutriente más destacado es el potasio, imprescindible para la transmisión de impulsos nerviosos, el equilibrio hídrico y la actividad muscular. 

Por último, mencionar la fibra, esencial para prevenir el estreñimiento ocasional y para el cáncer de colon.

Por otro lado, si nos centramos en las formas de comer esta fruta, no pueden ser más variadas. En primer lugar, se puede degustar al natural o con un chorrito del sirope que más te guste. Si prefieres hacerlo más sano, derrite un poco de chocolate negro (mayor del 80%) y disfruta del contraste de sabores. Otra forma muy sencilla de comerla es el zumo de mandarina, mucho más suave que el de la naranja.

La cáscara se puede emplear para numerosos platos. En tus postres, la mandarina puede servir como decoración también. Tan solo tendrás que cocer la piel en una mezcla de azúcar y agua a partes iguales. Para las ensaladas, tienes dos opciones: rallar la cáscara o utilizar su jugo como aliño.

¿Te animas a probarla?

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