'Mousse' de lima y limón

Prepara esta receta por la noche y, así, solo tendrás que abrir el frigorífico para disfrutar de ella en el desayuno o como postre.

Ingredientes:

  • 120 ml de zumo de lima y limón (2 limones y 1 lima)
  • 2 hojas de gelatina neutra
  • 60 g de azúcar
  • 300 ml de nata líquida
  • 2 claras de huevo
  • ralladura de lima para decorar
Tiempo de preparación: 5 minutos
Tiempo de cocción: 15 minutos
Económica
3 comensales
Tipo de receta: Fruta
Vegetarianos

Elaboración:

  1. Hidrata en agua fría las hojas de gelatina neutra durante 5 minutos. Mientras, calienta en un cazo el zumo de lima y limón junto con el azúcar. Cuando el azúcar se haya deshecho, agrega las hojas de gelatina escurridas, mezcla bien y reserva.
  2. Monta las claras sin llegar al punto de nieve. Monta también la nata, ligeramente. Cuando la gelatina esté del todo templada, ve añadiendo poco a poco la nata, removiendo con la espátula. Intercala con las claras y remueve hasta que todos los ingredientes estén integrados.
  3. Reparte la crema resultante en boles y déjala enfriar en la nevera, por lo menos, 4 horas o toda la noche. Para presentarla, ralla un poco de lima por encima.

Siete cosas que no sabías de la lima

La lima es una fruta perteneciente a la familia de los cítricos. Su nombre científico es Citrus Aurantifolia y proviene del árbol del limero, un árbol del sudesde de Asia. Se la conoce como el "limón dulce".

Aunque se parece al limón son totalmente diferentes. En primer lugar, la lima es más pequeña que el limón y su sabor es más ácido. Por otro lado, las limas son de color verde y redondas, a diferencia de los limones que son ovalados y amarillos. Las dos frutas son ricas en vitamina C, pero el limón tiene más que la lima. Esta suele contener 30 miligramos por fruta, mientras que el limón 53 miligramos. En el caso de las limas, sus propiedades nutricionales destacan por la vitamina A.

A pesar de que su consumo se ha extendido, la lima es un producto muy desconocido en España. Por ello, te traemos siete curiosidades que (quizás) no sabías.

En primer lugar, tiene propiedades alcalinizantes y antisépticas. El alcalinizante de los alimentos debe considerarse para llevar una dieta sana y equilibrada. Segundo, la lima controla el exceso de ácido clorhídrico del estómago. Este ácido provoca úlceras y ardor de estomago, por lo que debe estar normalizado.

Por otro lado, las limas apenas tienen hidratos de carbono, por lo que es recomendable para personas con sobrepeso y diabéticos. Además, aporta vitaminas, fibra, minerales y tiene mucha agua. Por tanto, es ideal para bebidas y zumos para mantenernos hidratados y prevenir la deshidratación.

En cuanto sus beneficios, la lima mejora nuestra digestión gracias a su aroma. Este consigue activar la producción de los jugos gástricos. Tiene un índice glucémico muy bajo, por lo que es adecuado para personas con diabetes.

Si estás intentando perder peso, la lima puede ayudarte gracias a su escaso valor calórico y su alto porcentaje de agua que elimina la retención de líquidos y las toxinas del organismo.

Para los resfriados, el aceite de lima puede ser un aliado, ya que contiene flavonoides que facilitan la descongestión de las vías respiratorias. Además, la vitamina C protege de infecciones.

Este aceite puede ser útil también para cuidar la piel mediante su aplicación cutánea. O si lo prefieres su jugo de forma oral. Sus propiedades mantienen tu piel con brillo, rejuvenecida. Asimismo, el ácido de la lima puede curar la caspa, eliminar las células muertas y quitar el escozor. 

Por último, recordar que el ácido tiene un poder depurativo mezclando con la sal. Combate el estreñimiento ocasional y limpia el sistema excretor.

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