Tarta fría de remolacha, cebolla y queso

Una tarta de verdura con base crujiente perfecta para el buen tiempo.

Ingredientes:

tarta de remolacha, cebolla y queso
Gtres
  • 6 chalotas
  • 2 cucharadas de azúcar moreno
  • Vinagre balsámico
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta molida
  • 8 láminas de pasta filo
  • Aceite de oliva
  • 450 g de queso ricotta
  • 60 ml de yogur
  • 60 ml de cebollino picado y perejil
  • 3 remolachas
  • Mantequilla
  • Brotes verdes
Tiempo de preparación: 90 minutos
Económica
6 comensales
Tipo de receta: Verduras

Elaboración:

  1. Cortar las hojas y raíces de las remolachas y dejar 15 minutos en remojo. Lavar bien bajo el grifo cuidando que no quede nada de arena pero que la piel no se rompa. Hervir en abundante agua caliente entre 15 y 20 minutos. Comprobar que están listas y retirar del fuego. Dejar enfriar sumergidas en agua fría durante unos 5 minutos. Pelar y reservar.
  2. Precalentar el horno a 180°C y colocar papel de aluminio sobre una bandeja apta para hornear. Pelar las chalotas, partirlas en cuartos y colocarlas sobre el aluminio. Espolvorear con azúcar, rociar con un chorrito de vinagre balsámico, otro de aceite de oliva y salpimentar. Cerrar en papel de aluminio y sellar bien. Hornear durante 35 minutos o hasta que esté suave y caramelizada.
  3. Engrasar un molde con un poco de mantequilla templada. Ir colocando las láminas de pasta filo a la vez que se engrasan con un chorrito de aceite de oliva, cuidando que cubran la base y los laterales. Hornear durante 15 minutos.
  4. Poner la ricotta, el yogur y las hierbas en un bol para formar una mezcla que se puede esparcir. Extender la mezcla en el molde sobre la pasta filo y coronar con chalotas y la remolacha laminada muy fina. Sazonar y rociar un poco de aceite de oliva y vinagre balsámico. Servir con unos brotes verdes.

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