Bacalao con salsa de hinojo, puré de patatas y espárragos al anís

Puedes decorarlo con flores comestibles, para que el plato sea aún más apetitoso.

Ingredientes:

  • 4 rodajas limpias de lomo de bacalao fresco skrei
  • 1 bulbo de hinojo
  • 200 ml de nata para cocinar
  • 5 patatas para cocer
  • 5 ml de licor de anís
  • 50 g de espárragos trigueros
  • 100 g de mantequilla
  • sal
Tiempo de preparación: 60 minutos
Tiempo de cocción: 5 minutos
4 comensales
Tipo de receta: Pescado

Elaboración:

  1. Empezar picando la mitad del bulbo de hinojo en juliana fina. Poner en un cazo la mitad de la mantequilla y saltear el hinojo. Añadir la nata y dejar que se infusione a fuego bajo durante 20 minutos, para que coja sabor y consiga a la textura de salsa.
  2. Picar los espárragos en rodajas finas y saltear con aceite de oliva en una sartén durante 5 minutos. Reservar.
  3. Cocer las patatas con piel durante 30 minutos. Pelarlas en caliente y chafarlas con la ayuda de un tenedor. Volver a poner el puré en la olla a fuego muy bajo y echar la mantequilla sobrante a tacos y el chorrito de anís, removiendo, para integrarlos. Salpimentar y agregar los espárragos, sin dejar de remover, para que no se pegue. Reservar fuera del fuego tapado con film para que no se seque el puré.
  4. Cocinar el bacalao salpimentado al vapor o al horno en papillote durante 5 minutos, para que no se pase de cocción. Servir el bacalao sobre un lecho de puré de patatas y espárragos y napar con la salsa de hinojo.

Propiedades del bacalao

El bacalao es un pescado blanco y con un bajo contenido en materia grasa. En el hígado suele almacenar sus reservas de grasa, por lo que suele utilizarse este órgano para fabricar aceite. Su carne tiene unos valores nutricionales muy importantes. Entre sus propiedades destacan la presencia de una amplia variedad de vitaminas y minerales como las del grupo B (B1,B2, B6 y B9).

Por otro lado, la composición del bacalao es en mayor medida ácidos grasos Omega 3. Un grupo de ácidos grasos poliinsaturados indispensables para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. El Omega 3 ayuda a reducir los niveles de colesterol en sangre y protege nuestro sistema cardiovascular gracias a sus propiedades antiinflamatorias.

Su alto contenido en zinc, fósforo, potasio y selenio contribuyen a mejorar nuestra concentración y el rendimiento intelectual. El potasio es un mineral indispensable para el sistema nervioso y la actividad muscular. Además, interviene en el equilibro del agua en las células. Por otro lado, el fósforo es un componente básico para el mantenimiento de unos huesos fuertes.

No obstante, hay que tener en cuenta la alta presencia de sodio en comparación con otros pescados (se estima que tiene unos 89 miligramos de sodio por cada 100 gramos). Esto se debe a que suele emplearse la sal como conservante del alimento, aunque esta puede reducirse considerablemente si lo ponemos a remojo. Por estas razones, su consumo se desaconseja para personas con problemas de retención de líquidos e hipertensas.

Si te han convencido sus beneficiosas propiedades, seguro que quieres probarlo. Este alimento es un plato típico de Semana Santa, pero está disponible todo el año en cualquier supermercado. Su versatilidad permite disfrutarlo en múltiples versiones: a la plancha, frito, al horno, en ensalada... ¡Tú eliges!

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