Revista Mía

Alimentos con colágeno que necesitas incluir en tu dieta

El colágeno es fundamental para asegurar el buen funcionamiento de nuestros tejidos y fortalecer nuestra piel y huesos. Este componente se encuentra de manera natural en algunos alimentos y existen otros que fomentan su producción. Te descubrimos qué comidas son ricas en colágeno.

Habrás podido verlo en cremas, tratamientos faciales... Y es que el colágeno es un elemento fundamental que permite que nuestros tejidos sean resistentes, flexibles y se mantengan sanos. Y con tejidos nos referimos a la piel, ligamentos, cartílagos, tendones... Y también es primordial para que nuestros huesos funcionen perfectamente.
No obstante, no solo existe un tipo de colágeno, sino que existen varios (hasta 20 incluso) aunque algunos abundan más que otros. Por ejemplo, el colágeno más abundante se localiza en huesos, piel y tendones, seguido por el de los cartílagos. Ahora bien, ¿dónde lo encontramos? Además de en suplementos en formato polvo (para diluir) o cápsulas, existen alimentos ricos en esta proteína y otros que estimulan su producción (especialmente carnes, pescados y algunas frutas).
Con el paso de los años, los niveles de colágeno presentes en nuestro cuerpo disminuyen y es habitual sufrir un déficit de esta proteína. Se hace visible a través de la pérdida de densidad ósea, dolores articulares y a nivel estético, las arrugas y la pérdida de firmeza en la piel, e incluso aparición de varices.
¿Deseas incrementar naturalmente los niveles de colágeno de tu cuerpo? Te chivamos qué alimentos serán tus infalibles para ello. ¡Empezamos!

Fresas

Además de destacar por su poder antioxidante (y estar riquísimas), las fresas pueden convertirse en tus aliadas a la hora de mantener tus niveles de colágeno bien equilibrados. Además es rica en vitamina C, fundamental para estimular la producción de este componente esencial para nuestro organismo.

Carnes magras

Desde el conejo hasta el pavo o el pollo. Estas carnes son ricas en aminoácidos, un must para asegurar que nuestras articulaciones funcionen a pleno rendimiento. Las carnes de este tipo son una de las fuentes naturales de colágeno más importantes.

Cebolla

No te lo esperabas, ¿verdad? Pues el azufre de la cebolla (también presente en alimentos como el ajo) es un mineral clave en la producción de colágeno, además de mejorar la circulación. Además puedes disfrutarla de múltiples maneras, y todas deliciosas.

Caldos de pescado y carne

¿Cuál es el secreto de los caldos? Fácil: se preparan con los cortes que más colágeno (y proteínas) tienen, como las cabezas, espinas o huesos. Así que no tires estas partes y elabora con ellas platos como este, una sopa de fideos con caldo de pescado, gambitas y mejillones.

Frutos secos

Como estas almendras, que puedes incluso freír con la freidora de aire para picar entre horas. Toma un pequeño puñado de tus frutos secos favoritos al día y estimularás la producción de colágeno. Esto se debe a su alto contenido en ácidos grasos (omega 3, omega 6 y omega 9).

Gelatina

Pero preferiblemente, gelatina neutra que después condimentes a tu gusto. La gelatina se caracteriza por contener una alta cantidad de proteínas y ser rica en prolina y glicina (aminoácidos necesarios para que nuestro cuerpo pueda mantenerse sano).

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