Formas diferentes de usar los pimientos asados en tus platos

Te vamos a demostrar que son el comodín saludable por excelencia de la cocina casera con varias ideas para aprovecharlos.

Pimientos rojos
Pimientos rojos (Foto: iStock)

A toda esa gente que no para de repetir como excusa para justificar lo mal que comen que no tienen tiempo para cocinar, habría que enseñarles la de platos saludables que se pueden hacer si en vez de utilizar el horno para hacer pizzas precocinadas introdujeran en él unos pimientos asados en una fuente grande barro. No tendrían que cocinar nada; tan solo limpiarlos bien durante diez o quince minutos y aliñarlos al gusto. Y esto se puede hacer sentado mientras ves la tele, osea que no hay excusa. Después, dependiendo de cómo quieras usarlos, puede que tengas que cocinar algo más, pero con estas formas sencillas de incorporarlos a un plato va a ser difícil que puedas argumentar con la misma fe que antes que no tus circunstancias no son aptas para comer rico, rápido y de forma saludable. 

Como si de un menú se tratara, para ponértelo todavía más fácil, vamos a darte distintas ideas en función del tipo de plato que quieras preparar con pimientos asados, entrante, un primero o un segundo. Por cierto, antes de continuar con el texto, un inciso: si ni siquiera quieres limpiarlos, siempre puedes comprarlos ya asados y limpios, es decir, que no tienes por dónde escaparte.

Como entrante

Entre los entrantes con pimiento asado que más nos gustan, y que sean aptos para todos los niveles en la cocina, destacamos lo bien que van en canapé o coca con las anchoas y con las sardinas. El punto salino de estas con la sedosidad del pimiento asado y su toque dulce es una combinación perfecta que además no necesita ninguna elaboración extra. Sí la necesita, pero merece la pena, la mermelada de pimientos casera, que es una base fantástica para hacer unas tostas con queso de cabra, por ejemplo. Si te animas a hacerla, te va a sorprender muchísimo el recurso de los pimientos asados para este tipo de elaboración dulce que puede ir muy bien en muchos platos salados. 

Como tercera y última opción para hacer un entrante, una sorpresa que probablemente desconozcas, la muhammara, también conocida por el nombre de acuka, que es como se conoce en la gastronomía turca a esta especie de paté de pimientos rojos asados con nueces, elaborado también con un chorrito de limón, ajo, pan duro, y un punto de comino, entre otros ingredientes. Es una alternativa fantástica al hummus y al guacamole, que nos encantan tanto como pueden llegar a aburrir por exceso. 

En ensalada

Pimientos asados
Pimientos asados (Foto: iStock)

A medio camino entre un entrante y un primer plato están las ensaladas, que son uno de los platos estrellas en los que utilizar pimientos asados. Se lucen muchísimo de la forma más clásica: con ventresca de atún, tomate y cogollos, pero tienen todavía más protagonismo en una receta muy sencilla que puede ser el centro de mesa perfecto para cualquier comida: con cebolla laminada, un diente de ajo picado muy fino, comino, aceite de oliva virgen extra, sal y un chorrito del agua que sueltan los pimientos en el horno, que siempre debes reservar, de ahí que sea mejor asarlos en un recipiente de barro, que son más profundos que las bandejas de horno. 

Con ese caldo, además de rematar una ensalada, puedes hacer un fondo rápido, nutritivo y sabroso para acompañar un lomo de bacalao cocinado al vapor, la horno o simplemente marcado. Puede ser también de otros pescados como la merluza, por ejemplo. Para que no sea una sopa, eso sí, tritura ese agua de pimientos con un puñado de los propios pimientos. Así tendrá más consistencia. Con bacalao, por cierto, los pimientos rojos asados se llevan de maravilla, especialmente cuando se cocina al horno con tomate y patata panadera. 

La perfecta guarnición

Además, los pimientos asados aliñados, sin hacerles absolutamente nada más, son el acompañamiento perfecto por sabor y composición nutritiva de cualquier carne que hagas a la plancha vuelta y vuelta, como por ejemplo un filete de pechuga de pollo, de forma que puedes tener resuelta una comida o una cena en cinco minutos. Más exprés es todavía que esto, y más limpio, si te haces un bocadillo o un sándwich con una base de aguacate y mozzarella y sobre ella le pones unas tiras de pimientos asados y un chorrito del aliño a base de su agua, aceite de oliva virgen extra y comino (opcional). Prueba a machacar el aguacate para que la base se pueda repartir por todo el pan de forma homogénea. 

Antes de acabar esta batería de  formas de usar los pimientos asados en tus platos, te animamos a investigar con ellos para darle una vuelta de tuerca también a esas recetas que suelen gustar a todo el mundo, incluidos los más pequeños, cuya salud agradecerá que introduzcas en su dieta verduras tan saludables como esta. Dos ideas a vuelapluma: añadirlos a una pizza clásica con tomate, albahaca y mozzarella o hacer una versión de tacos mexicanos de pollo donde los incorpores asados en vez de salteados o crudos. ¿Qué te parece?

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