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5 salsas caseras saludables para la carne

Fáciles de preparar, sanas y deliciosas.

salsa
salsa (Foto: iStock)

Cuando uno analiza su dieta en busca de posibles hábitos a mejorar, a veces no se percata de que es en los pequeños detalles donde se están cometiendo errores desde el punto de vista de la salud. La tendencia a comer más cantidad de lo recomendable es una de las piedras en las que más gente tropieza, pero no es la única. El picoteo entre horas, acompañar las comidas por un líquido que no sea agua o el abuso de las salsas industriales son también muy recurrentes.

Especialmente interesante es el último de los factores apuntado, ya que puede tirar por la borda el esfuerzo de una persona que haya sido capaz de reducir al máximo el consumo de productos fritos en favor de la utilización de otras técnicas de cocinado más compatibles con la alimentación saludable como el horno, el vapor o la plancha. 

Por ejemplo, no es un problema hacerse un filete de pollo a la plancha con una gota de aceite de oliva virgen extra o compartir un día unas costillas asadas; el problema es embadurnar ambas carnes en salsas industriales para que no queden secas. La buena noticia es corregir este hábito negativo tiene fácil solución: aprender a elaborar caseras tan sencillas y ricas como estas cinco, ideales para acompañar a distintos tipos de carne. 

Salsa de pimientos asados y anacardos

Salsa de pimientos
Salsa de pimientos (Foto: iStock)

Una de las muchas soluciones elaboraciones que puedes hacer con unos pimientos asados en casa es una salsa saludable espectacular. Para elaborar, además de asar los pimientos, tienes que hacer un sofrito de ajo y cebolla. Añade al sofrito los pimientos ya pelados y sin pipas y unos anacardos -en crudo, más sanos todavía- y bate la mezcla hasta que quede una salsa untuosa y homogénea.

Salsa de estilo barbacoa casera

No es fácil hacer una versión casera de la barbocoa con ingredientes frescos y naturales, pero se puede conseguir una salsa que recuerde a dicho sabor con un sofrito de ajo y cebolla a fuego lento hasta que esta caramelice y aporte el dulzor típico de esta salsa de origen americano. Al sofrito, hay que añadir una mezcla de especias (pimienta, cilantro y comino) previamente machacadas en el mortero, y también ñora y orégano. Remueva esta nueva mezcla unos minutos y por último vierte tomate triturado y una pizca de tomillo y romero. Cocina hasta que quede espesa y elige si pasar la salsa o dejarla tal cual. 

Chimichurri casero

Mucho más sencilla que la siempre difícil barbacoa es la salsa chimichurri casera que te proponemos elaborar de forma saludable. En un mortero, dispón una mezcla de especias que incluya comino, orégano, tomillo y una gotita de  cayena. Incorpora también perejil picado, una pizca de pimentón dulce y dos o tres dientes de ajo picados previamente. Todo bien mezclado con un chorrito de vinagre blanco y sobre todo con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra te dará como resultado una especie de aceite aromatizado que es la salsa perfecta para cualquier carne. Hay quien añade un poco de cebolla también a la mezcla.

Salsa de queso batido y curry

Pollo al curry
Pollo al curry (Foto: iStock)

Una opción fantástica para acompañar un plato de pollo con arroz es cocinar esta carne con una salsa de curry y queso batido muy simplificada para que sea lo más saludable posible. Basta con pochar una cebolla sobre la que añadir el pollo para que adquiera más sabor, añadir una pizca de sal y sobre ambos verter una tarrina de algún queso batido 0% en grasa al que le añadas un toque de intensidad y sabor de curry. Cocinar todo de forma conjunta y listo. Un poco de arroz blanco es la guinda.

Salsa de cacahuetes

Esta salsa de inspiración asiática elaborada con ingredientes naturales es otra magnífica opción para dar vida a tus platos de carne. Pasa por la batidora un buen puñado de cacahuetes y añade un chorro de salsa de soja -importante que sea una marca que no utilice azúcar en la receta-, para conseguir una pasta. Por otro lado, pocha un poco de ajo y una cebolla muy picada, añade una pizca de curry y, si te gusta, de alguna especie que aporte un toque picante, y mezcla todo con leche de coco. Deja que cocine a fuego medio unos minutos para que reduzca y retírala del fuego para triturar la mezcla. Para unir ambas elaboraciones, lo mejor es integrarlas en la sartén durante un minuto al calor del fuego. Si no lo consiguieras del todo, puedes rematar la salsa con la batidora. 

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