Cómo actuar ante un bajón de azúcar

Una dieta estricta o demasiado ejercicio pueden provocar hipoglucemia o un bajón de azúcar, aunque no seas diabética. Aprende a evitarlo: puede ser grave.

Cuando los niveles de azúcar en sangre se ponen por debajo de 50 mg/dl (lo normal es tenerlos de 70 a 105 mg/dl), se produce una hipoglucemia. Este problema afecta sobre todo a los diabéticos que todavía no saben que lo son, a quienes están tomando antidiabéticos orales y a los alcohólicos. Pero no son los únicos: estos bajones también los padecen personas que, ocasionalmente, toman alcohol en grandes cantidades y las que llevan muchas horas sin comer o realizan grandes esfuerzos físicos (corredores, atletas, esquiadores...) o cambios bruscos en su dieta. Las hipoglucemias pueden ser muy graves pero, bien tratadas, tienen una fácil solución.

Aprende a reconocer los síntomas

Los niveles de azúcar en sangre severamente bajos pueden provocar un coma, por lo que, si cumples alguno de los supuestos que predisponen a sufrir este problema, debes estar atenta a los síntomas y tomar medidas cuanto antes. Si notas que te cuesta hablar o que estás muy lenta elaborando respuestas o pensando, te sientes irritable, confusa, desorientada o extremadamente débil, tienes taquicardias, visión borrosa, temblores, sudor frío..., busca a alguien que te ayude porque puedes desmayarte. Explica lo que te pasa a quien tengas cerca y bebe algo azucarado (refresco que no sea light, zumo con azúcar...). Lo importante, en esos momentos, es que no te quedes sola. Para evitar el riesgo de entrar en coma no debes dormirte bajo ningún concepto. No te tumbes, pero tampoco hagas grandes esfuerzos; si estás muy cansada, siéntate y permanece alerta. La hipoglucemia suele ir acompañada de deshidratación, así que empieza cuanto antes a beber líquidos dulces y olvídate del café, que agrava el problema. Si con estas medidas no mejoras, acude inmediatamente al hospital.

Busca las causas y no corras riesgos

Tras las medidas de urgencia, lo importante es ver la evolución de los niveles de azúcar y conocer las causas que han provocado el bajón. Si la persona es diabética o abusa habitualmente del alcohol, debe quedarse ingresada uno o dos días para vigilar la estabilización de sus niveles de glucosa. En los demás casos, si ha sufrido un bajón momentáneo del que se sabe sin ninguna duda el motivo, solo precisa estar algunas horas en observación y luego recibe el alta. De cualquier forma, ante un episodio de este tipo, siempre conviene consultar con el médico para que prescriba, si lo considera necesario, pruebas complementarias y establezca pautas y hábitos de vida saludables. Aunque el bajón solo haya quedado en un susto, conviene empezar a cuidarse, porque las complicaciones pueden ser graves. Las hipoglucemias son mucho más peligrosas que las hiperglucemias, pues pueden resultar potencialmente mortales.

Diabéticos: atención especial

En los servicios de urgencias vemos a diario muchas hipoglucemias de diabéticos que llevan un tipo de vida no ajustado a su enfermedad, de personas mayores con esta patología que no son capaces de asumirla y de diabéticos tipo II que aún desconocen que tienen el problema. ¿Qué hacer en estos casos? Una vez superado el bajón, estos pacientes tienen que ajustar la dosis de insulina y reorganizar su vida. Aquellos enfermos que llevan poco tiempo con diabetes deben prestar especial atención, pues la mayoría de las veces los bajones suelen tener lugar porque no toman la cantidad de alimentos que necesitan, se saltan algunas comidas, hacen demasiado ejercicio o beben alcohol aunque esté totalmente contraindicado. Si adoptan hábitos saludables y siguen las indicaciones del médico, podrán llevar una vida prácticamente normal y a salvo de hipoglucemias.

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