¿De dónde viene el refrán ajo y agua?

Considerado como uno de los refranes más populares de nuestro país, el cual se utiliza prácticamente cada día, tiene un significado tan peculiar como interesante.

Considerado como uno de los alimentos más populares y comunes en la mayoría de las cocinas de nuestro país, es prácticamente tan indispensable en muchas de las recetas de cocina que elaboramos cada día como la cebolla, principalmente como condimento para realzar el sabor de infinidad de platos, destacando sobre todo en sopas, aliños, guisos y adobos.

Además, es comúnmente utilizado en la composición de muchas salsas, como el alioli o el pesto, y es tan versátil que es posible consumirlo crudo (para quien pueda soportarlo), picado o en forma de puré

Es más, su uso en la cocina es tan sencillo que basta con pelarlo y usarlo al gusto, en función de los pasos que se deban seguir para la elaboración de la receta. Y lo que es aún más útil si cabe: siempre y cuando se almacene correctamente, puede permanecer en perfecto estado durante algunos meses. Al contrario, si lo conservamos en un ambiente cálido y húmedo, puede acabar germinando y terminará por aparecer moho muy rápido.

Pero, independientemente de que este alimento te encante o no, es muy probable que en algún que otro momento lo hayas utilizado como refrán. Y es que, no solo forma parte de nuestras cocinas, sino que también lo incluimos en uno de los refranes más populares, conocidos y tradicionales de nuestro país. Efectivamente, te estamos hablando del ajo. ¿Cuál es el origen del refrán «ajo y agua»?

El origen del refrán ajo y agua

Se trata de una frase muy usada en España, donde de hecho es enormemente popular y conocida. Lo cierto es que, sobre su origen, en realidad muy poco se sabe, aunque todos coinciden en señalar que se trata de un refrán que se viene utilizando comúnmente cada día en nuestro país desde hace bastantes décadas.

De hecho, se desconoce realmente cuándo fue utilizado por primera vez, por lo que nos encontramos ante un refrán muy popular sobre el que desconocemos en realidad cuál es su origen.

¿Qué significa el refrán ajo y agua?

En la mayoría de las ocasiones el uso y la finalidad que se persigue al usar este popular y tradicional refrán está bastante claro. Básicamente se utiliza en aquellas situaciones en las que debemos contentarnos sin remedio.

Y, a diferencia de lo que podemos pensar o creer en un primer momento, la realidad es que esta expresión nada tiene que ver con el hecho de comer ajo y agua, aún cuando su significado es precisamente el de “fastidiarse” con la situación, y “contentarse sin remedio” con lo que ha ocurrido. Y uno de sus primeros significados es el de “que te fastidies”.

Pero, ¿sabías que, en realidad, nos encontramos ante una paráfrasis? Una paráfrasis consiste en una frase que se utiliza para expresar el mismo contenido (y significado) que otra, pero con una estructura sintáctica distinta. 

Y, más concretamente, se trataría de una abreviación de ajo(derse) y agua(ntarse). Aunque pocos entienden por qué surgió esta abreviación, muy posiblemente se originó con la intención de evitar palabras malsonantes en una conversación.

Y se trata, además, de una expresión con todo el sentido: basta con probar un ajo crudo, masticarlo y comerlo. Es muy posible que, inmediatamente, lo que necesitemos es beber agua con la finalidad de quitarnos de la boca su peculiar sabor. Pero, después de hacerlo, descubrimos con sorpresa que su sabor nos acompañará durante bastante tiempo.

Es, posiblemente, con lo que sucede con la situación en cuyo contexto utilizamos este refrán, dado que se utiliza en aquellos momentos en los que debemos fastidiarnos con lo ocurrido porque no lo podemos cambiar, por lo que no nos queda otra que aguantarnos.

Se trataría de un significado muy similar o parecido a otro refrán igualmente popular donde el ajo también se caracteriza por tener un protagonismo especial: «quien se pica, ajos come». Debido principalmente a su sabor picón cuando lo comemos crudo, y cuyo sentido sería muy similar a la expresión anterior. Aunque, en este caso, se utiliza en otros contextos algo diferentes, ya que suele dirigirse a todo aquel que se siente aludido durante una conversación.

Christian Pérez

Christian Pérez

Creador de contenidos especializado en nutrición, lifestyle y salud. Y lo más importante: Papá de 2 niñas.

Continúa leyendo