¿De verdad es mejor comerse las frutas y verduras con piel?

Resolvemos una de esas dudas eternas sobre salud y alimentación que a menudo es fruto de debate popular.

Toda la vida se ha dicho que comer la fruta con piel era más saludable pero también más peligroso. Esto se dice, en general, como se dicen tantas cosas “en la calle”, por el boca a boca, sin corroborar ni poco ni mucho lo que nos cuentan. Y no solo debemos hacerlo si queremos salir de dudas al respecto: es que, gracias a internet, lo tenemos muy fácil.

Basta con consultar a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), fuente de referencia en materia de seguridad alimentaria, para saber, en primer lugar, si comer frutas y también verduras sin pelar entraña riesgo para la salud. “En el medio ambiente (suelo, polvo, agua de riego...) puede haber microorganismos patógenos y elementos químicos que en ocasiones pueden contaminar las frutas y verduras”, explican desde AESAN, si bien añaden que no supone un peligro potencial para la seguridad alimentaria siempre y cuando los alimentos frescos se manipulen de forma correcta, algo que ocurre en la mayoría de los casos. 

La mayoría tenemos clarísimo la importancia de lavar cada fruta y verdura que consumimos cruda y con piel -también la verdura de hoja verde- por motivos de seguridad, pero no solemos hacer más que meterla debajo de grifo con abundante agua. Esto es correcto y no hace falta más si no están muy sucias, pero desde el punto de vista de la seguridad alimentaria, lógicamente los organismos y expertos son más rigurosos.

Por ello, instituciones como AESAN recomiendan lavar las frutas y verduras de forma más exhaustiva si se van a consumir con piel justo antes de hacerlo: “Sumérgelas durante 5 minutos en agua potable con 1 cucharita de postre de lejía (4,5 ml) -de consumo alimentario- por cada 3 litros de agua. Después, acláralas con abundante agua corriente”, recomienda.

Dicho esto, y una vez queda claro que no hay problema con consumir las frutas y verduras con piel en lo que respecta  a la seguridad alimentaria si las limpies bien antes de tomarlas, llegamos al quiz de la cuestión: ¿son más saludables si se toman con piel?

La piel, fuente de fibra y antioxidantes

La respuesta en este caso es que sí porque según explican los dietistas nutricionistas, las cáscaras de verduras y frutas contienen más fibra y antioxidantes -ocurre también con hortalizas como la patata, como ya indicamos en esta pieza que le dedicamos en exclusiva a este alimento-. Si los pelamos, se pierden. Así de sencillo. Y el porcentaje de fibra concentrado en la piel es alto, alrededor de un 30% dependiendo de la variedad. Además, la fibra localizada en la piel de este tipo de alimentos frescos es insoluble, que es el tipo más efectivo para tratar problemas de salud como el estreñimiento. 

No quiere decir esto que comer fruta o verdura no sea saludable -esto no es como el “duelo” entre los zumos y las piezas de fruta enteras, donde únicamente estas últimas son muy nutritivas-, pero sí es cierto que al pelarlas se pierde un aporte extra de fibra y antioxidantes. 

A partir de esta base, en la decisión de si pelar la fruta y la verdura o no hacerlo entran en juego al menos dos factores más: el sentido común y la cuestión puramente gastronómica. Sobre la primera, es sencilla de explicar: a nadie se le ocurre comerse un plátano sin pelar por muy saludable que sea su piel ni tampoco pelar una fresa, ¿verdad? Y sobre lo segundo, el debate es tan amplio como los gustos, que son tantos como personas hay en el mundo: hay quien disfruta de un melocotón con piel y quien no lo puede soportar, o quien no puede comerse una berenjena sin pelar. 

Todo es cuestión de prioridades y gustos, pero por lo menos ya sabes que saludable sí es y que no entraña riesgos siempre y cuando manipules la fruta y la verdura de forma correcta. 

Y recuerda que, por si eres de los que lo pela todo, las pieles de las frutas y las verduras se pueden utilizar para hacer caldos y que poco a poco es habitual encontrar contenedores marrones para reciclar restos orgánicos en los municipios españoles así que no tires estos desperdicios al contenedor de la basura normal y dales una segunda vida por el bien del medioambiente.

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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