Esto es lo que le ocurre a tu cuerpo cuando comes hummus

El hummus se ha convertido en el aperitivo estrella para tomar tanto dentro como fuera de casa. ¿Conoces realmente sus efectos?

El hummus ha logrado conquistar el paladar de los españoles. Su escalada en la industria alimentaria no ha parado y cada vez son más los adeptos a esta comida. Este plato se prepara con garbanzos machados, tahini, aceite, semillas de sésamo, sal, ajo, pimentón y limón, aunque las recetas pueden variar dependiendo del resultado que busques.

Los supermercados no han sido menos, ya que en sus estanterías podemos encontrar infinidad de tipos de hummus (clásico, de aguacate, de remolacha, de altramuces, de pesto...). Este producto, antes exótico, nació en Oriente Medio y significa "garbanzo". Al ser como una pasta o puré de textura fina, se suele servir frío en un bol para dipear con zanahorias, pan de pita o incluso, nachos. Este es un aperitivo perfecto para picar entre horas, ya que es fácil de preparar y muy sano.

Si quieres degustarlo puedes comprarlo en tu supermercado más cercano o hacerlo tú mismo en casa. ¡La receta no puede ser más fácil! No obstante, te contamos cuáles son los efectos en tu cuerpo, si sueles comer este producto regularmente. Los beneficios son mucho mayores que las desventajas.

En primer lugar, el hummus puede ayudar a la digestión. Su ingrediente básico es el garbanzo, una legumbre natural con mucha fibra (11 gramos por cada media taza). Aunque la cantidad que aporta no es toda la necesaria, la dosis recomendada podrá ayudarte contra los problemas digestivos como la diarrea o el estreñimiento. Además, un estudio reveló que consumir más garbanzos favoreció el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas para nuestra salud. Esto se debe posiblemente a su alto contenido en fibra.

Por otro lado, los garbanzos son ricos en manganeso, un micronutriente muy efectivo para cuidar nuestro cuerpo, especialmente los huesos. El dietista Carrie Gabriel señaló en declaraciones a Eat This Not That! que "los garbanzos tienen 0,9 miligramos de manganeso por cada media taza, lo que constituye un 40% del valor diario". Este mineral fundamental mantiene nuestros cartílagos y huesos en buen estado, e incluso, su carencia podría significar una de las causas de la osteoporosis. Además, regula el funcionamiento del sistema nervioso.

Si bien el hummus ayuda al sistema digestivo, su efecto antiinflamatorio es doble. Por una parte, el garbanzo y el tahini tienen mucha fibra que reduce la inflamación. En un estudio publicado en la revista Nutrition, se señaló que una dieta basada en un consumo alto de fibra se asocia a unos niveles más bajo de inflamación en sangre. El aceite de oliva, otro de sus ingredientes principales, también ayuda a desinflamarnos por su poder antioxidante y por el oleocantal.

Sus propiedades antiinflamatorias son beneficiosas también para nuestro corazón y pueden prevenir enfermedades cardiovasculares. Según un estudio de la Asociación Estadounidense del Corazón, aumentar la ingesta de aceite de oliva está relacionada con un menor riesgo de padecer enfermedades del corazón. En este sentido, la fibra también desempeña un papel fundamental. Este componente ayuda a reducir la presión arterial y el colesterol.

Por último, si estás a dieta y te gustaría perder peso, el hummus puede ser un cambio saludable y muy sabroso. Esta mezcla tiene muchas menos calorías que otras salsas, por lo que puede ser una alternativa muy recomendable. No obstante, todo tiene un límite y se debe consumir con moderación. La cantidad recomendada por comida es de dos cucharadas. Excedernos en su consumo puede hacer el efecto contrario y es que el hummus tiene tahini (una mantequilla de semillas de sésamo), que en exceso acumula calorías.

¿Te animas a incluir este producto en tu dieta?

Continúa leyendo