Propiedades y beneficios del orégano: mucho más que una planta aromática

Aromática y con muchísimo sabor, el orégano es uno de los ingredientes más conocidos de algunas preparaciones tradicionalmente populares, como la salsa de tomate o la pizza. Pero tiene muchos usos.

El orégano se convierte en uno de esos ingredientes aromáticos que no pueden faltar en muchos platos. Una de sus principales características es que recuerda a los sabores propios de la cocina italiana, y combina a la perfección tanto en salsas de tomates (preferiblemente en platos de pasta) como espolvoreado sobre una exquisita y crujiente pizza.

Es también conocido con los nombres de orégano común, mejorana perenne o mejorana silvestre. Originaria del Mediterráneo y de Asia occidental, consiste en una planta herbácea perenne perteneciente a la familia Lamiaceae, siendo muy popular en las cocinas de nuestro país, donde es comúnmente utilizado por sus cualidades aromáticas en la cocina, y también por sus diferentes propiedades nutritivas y medicinales.

No en vano, no solo es popular por su uso en la cocina, también es posible utilizarla para la elaboración de infusiones, decocciones, aguas florales, aceites, cápsulas, tinturas madre y aceites esenciales tremendamente aromáticos.

¿Qué beneficios proporciona el orégano?

Alto contenido en nutrientes

El orégano destaca principalmente por su alto contenido en fibra dietética, carbohidratos y proteína, además de minerales como el calcio, cobre, hierro, magnesio, manganeso, fósforo, potasio y zinc.

También proporciona muchas vitaminas, entre las que destacan sobre todo la presencia de la vitamina C, K, B1 (tiamina), B2 (riboflavina), B3 (niacina), B5 (ácido pantoténico), B6 o vitamina B9 (o ácido fólico).

Además, dada la cantidad que utilizamos en la cocina, podríamos decir que el orégano prácticamente no tiene calorías, puesto que 100 gramos proporcional 265 calorías, de lo cual solemos utilizar en la mayoría de las ocasiones unos pocos gramos. 

Alto contenido en antioxidantes

El orégano es muy rico en antioxidantes, que ayudan a combatir el daño causado por los radicales libres, que son unas moléculas de oxígeno altamente reactivas, que consisten originalmente en un subproducto de reacciones bioquímicas que tienen lugar de forma totalmente natural en el cuerpo.

Nuestro cuerpo necesitan oxígeno, pero, en ocasiones, las funciones corporales normales dividen estas moléculas de oxígeno en dos átomos individuales con un electrón desapareado. Precisamente, son estos electrones los que buscan en el organismo otro electrón con el que formar un par estable (por este motivo se denominan reactivos).

Y es durante esta búsqueda cuando causan daños al ADN, a las proteínas y a las diferentes membranas celulares. De hecho, a medida que nuestro cuerpo empieza a envejecer, pierde su capacidad para combatir los efectos de los radicales libres.

Usos del orégano
Foto: Istock

Es una excelente fuente de calcio

El orégano molido se caracteriza por ser una buena fuente de calcio, el cual contribuye a la formación de los huesos y los dientes, así como al mantenimiento de la salud en general, al jugar un papel esencial en la coagulación de la sangre, manteniendo no solo la presión arterial sino la contracción de los músculos, incluyendo el corazón.

Fuente de vitaminas E y K

El orégano molido también es una buena fuente de vitamina E, un nutriente con reconocida acción antioxidante, que actúa protegiendo la membrana que rodea las células del cuerpo, en especial tanto los glóbulos rojos como los glóbulos blancos (que son las células del sistema inmunológico).

También es una fuente interesante de vitamina K, sobre todo para las mujeres, necesaria para la producción de proteínas que desempeñan un papel importante en la correcta coagulación de la sangre, participando igualmente en la formación ósea.

Cualidades antibacterianas y antisépticas

En forma de aceite esencial o infusión el orégano proporciona cualidades antisépticas y antibacterianas. Es más, en forma de infusión puede ser de mucha ayuda a la hora de combatir las enfermedades respiratorias, librando los bronquios de la acumulación de mucosidad.

¿Cómo es mejor usar el orégano en la cocina? ¿Fresco, seco o en aceite?

Muchos nutricionistas aconsejan que, para aprovechar al máximo no solo todos los beneficios nutritivos del orégano, sino todo su sabor, añadirlo a los platos siempre al final de la cocción. Igualmente, es una opción excelente en la cocina tanto fresco como seco (por ejemplo, en forma de especia aromática).

Las hojas de orégano, por ejemplo, pueden almacenarse en la nevera durante un máximo de dos semanas, envueltas en papel húmedo o en un paño de cocina limpio. Eso sí, dado que suelen perder rápidamente su sabor cuando se cocinan, lo mejor es utilizarlas preferiblemente crudas para acompañar platos de verduras, papas y pasta.

No hay duda que se convierte en una especia indispensable en la cocina italiana, que cuenta, de hecho, en una amplia diversidad de preparaciones y recetas. Pero aunque es muy probable que ya sepas que se trata de una opción muy popular en platos de pasta (con salsa de tomate) como en pizzas, lo cierto es que combina a la perfección en muchos otros platos.

¿Sabías que va muy bien en platos de pescados o carnes a la plancha? En Grecia, por ejemplo, es una opción tremendamente común en la  moussaka (o musaca), ese exquisito plato de berenjenas que recuerda mucho a una lasaña italiana. Es más, es también delicioso espolvoreándolo sobre una ensalada griega con tomates, aceitunas y queso feta.

Y si deseas disfrutar de un uso diferente, también hay quien introduce una ramita de orégano en el interior de una botella de aceite de oliva virgen extra. El sabor, y aroma, son todavía más exquisitos.

Christian Pérez

Christian Pérez

Creador de contenidos especializado en nutrición, lifestyle y salud. Y lo más importante: Papá de 2 niñas.

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