¿Qué es la dieta del arcoíris?

Pon más color a tus platos... ¡y gana salud!

Ponerse en forma es uno de los propósitos más recurrentes de muchas personas en dos momentos clave del año: tras los excesos navideños y antes del verano con la denominada operación bikini. La motivación para perder peso suele ser estética y no hay nada malo en ello, sobre todo porque adelgazar no solo puede reforzar nuestra autoestima y mejorar nuestra vida en lo psicológico, sino que a la larga nuestra salud también se ve afectada positivamente.

En los últimos años han surgido un montón de dietas que prometen acabar con los kilos de más, pero estas no servirán de nada si una vez conseguido nuestro objetivo volvemos a comer como comíamos antes, sobre todo si hemos hecho una dieta muy restrictiva (seguro que has oído hablar del efecto rebote). De hecho, la mejor dieta no es una dieta, es seguir una alimentación equilibrada en la que prioricemos verduras, hortalizas, frutas frescas, legumbres, aves, etc. Y, por supuesto, hacer ejercicio regularmente.

La dieta arcoíris no es tanto una dieta sino un estilo de vida. Con este estilo de alimentación del que te vamos a hablar no tienes que contar calorías, ni pesar alimentos, y te garantiza que, además de adelgazar, vas a ganar en salud. Es tan sencillo como asegurarte de incluir en tus comidas varios colores de hortalizas y verduras. Esta dieta ofrece una nueva perspectiva sobre la importancia de incluir estos alimentos en nuestra alimentación diaria y se basa en que cada color presente en verduras y frutas está relacionado con la presencia del mismo tipo de fitonutrientes, los causantes del pigmento. Te enseñamos a identificar las propiedades de cada grupo de alimentos en base a su color. Tú solo tienes que asegurarte de comer 5 raciones de  frutas y verduras en 5 colores (rojo, amarillo y naranja, blanco, verde, azul y morado) todos los días.

Alimentos de color rojo

El color de las frutas y verduras nos da muchas pistas sobre sus nutrientes. Las de color rojo son ricas en licopeno, uno de los antioxidantes más poderosos, betalaínas y antocianinas. Estos alimentos nos protegen de ciertas enfermedades cardiovasculares, mejoran la circulación de la sangre y son antiinflamatorios. Además, el licopeno ha demostrado ser efectivo para protegernos de ciertos tipos de cáncer, como el de próstata, estómago y cuello de útero. Añade a tu dieta pimientos, frambuesas, tomates, cerezas o uvas rojas y benefíciate de todas sus propiedades.

Alimentos de color verde

La clorofila presente en los pepinos, el perejil, los kiwis o el calabacín ayuda a prevenir el cáncer, ayuda a desintoxicar el hígado y protege la piel gracias a sus propiedades antivirales. Además, los alimentos de este color son ricos en azufre, mineral que ayuda a eliminar toxinas y previene la degeneración macular. Gracias a su contenido en potasio, los alimentos verdes son beneficiosos también para el corazón.

Alimentos de color naranja y amarillo

Estos alimentos tienen un alto contenido en licopenos, beta-caroteno (pro-vitamina A), ácido fólico, potasio y vitamina C. Son, por tanto, antioxidantes, aliados del sistema inmune, de la vista y del corazón. Además, mantienen la elasticidad de la piel ayudando a la formación de colágeno. Ya lo sabes, consume más naranjas, mandarinas, limones, piñas,  maíz, piñas,  mangos y papayas, entre otros, y estarás cuidando de tu salud.

Alimentos de color violeta

Las ciruelas, uvas negras, higos, berenjenas y lombardas (entre otras) son ricas en revestrarol. Entre sus propiedades destacan su acción antioxidante y su poder para neutralizar la formación Además, disminuye el riesgo de algunos tipos de cáncer, ayuda a la memoria y contribuye al buen funcionamiento del tracto urinario.

Alimentos de color blanco

Alicina, sulforafanos, potasio y polifenoles están presentes en alimentos como el ajo, el nabo, los espárragos blancos, la cebolla o la coliflor. Estos y otros alimentos de color blanco activan la producción de glóbulos blancos, fortalecen el sistema inmune, controlan la presión arterial, previenen la diabetes tipo 2 y ayudan a fortalecer los huesos.

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