Recetas para seguir la dieta MIND

Te mostramos un menú diario que siga las directrices de esta dieta enfocada en la prevención del alzhéimer.

En temas recientes nos hemos dedicado a profundizar en algunas de las dietas de origen norteamericano más desconocidas en nuestro país para la opinión pública. Una de las más interesantes es la dieta MIND, que vincula la composición de la dieta, los hábitos alimentarios, con la prevención de una enfermedad incurable hasta la fecha, el alzhéimer. 

En el texto que le dedicamos te contamos que, grosso modo, esta dieta divide los alimentos en 10 grupos saludables que conforman la base de su plan nutricional, y que luego permite pequeños excesos de otros cinco grupos de alimentos que no son tan saludables. Entre estos últimos están el queso y la pasta, y los diez que conforman los cimientos de la dieta MIND son estos: verduras de hoja verde, otras verduras, frutos secos, arándanos y frutos rojos -estos en menor medida, destacando sobre todo las fresas-, legumbres, cereales integrales, pescado, pollo, aceite de oliva y vino

A continuación te vamos a dar un ejemplo de lo que sería un día de comidas siguiendo un “menú MIND”, aunque recuerda que siempre insistimos en la importancia de diseñar menús semanales para tener una fotografía más amplia de lo que comemos y cómo lo hacemos.

La única excepción con respecto a lo que indica la dieta MIND que no incluimos en este ejemplo es la copa de vino diaria, ya que son muchos los expertos que consideran inadecuado señalar a una bebida alcohólica como producto saludable. Ante la falta de consenso, no está presente en este menú modelo, pero si quieres seguir al 100% la dieta MIND, esta incluye una copa de vino al día.

Desayuno 

Yogur griego -sin edulcorar ni de sabores- cubierto con un puñado grande de arándanos y otro de fresas
Una tostada de pan integral con medio aguacate machacado

Snack de media mañana

Un puñado de frutos secos sin sal: anacardos, almendras, nueces, pistachos, etcétera.

Almuerzo

Cuscús de verduras: garbanzos, calabacín, berenjena, calabaza, pasas, cebolla y zanahoria. Todo en cantidades pequeñas y ajustadas para que el conjunto se equilibre. Utilizar especias indicadas para condimentar el plato y evitar la sal en la medida de lo posible. 
 Uvas con queso.

Merienda

Una pieza de fruta y un puñado de cereales al gusto -sin edulcorar y en la medida de lo posible, integrales-

Cena

Un lomito de salmón al vapor, al horno o al papillote con una ensalada de acompañamiento al gusto.

Ejemplo: media taza de rúcula u otra verdura de hoja verde al gusto -o una mezcla con espinacas, brotes, kale, canónigos, etcétera-, vinagreta casera con aceite de oliva virgen extra, tomate, cebolla dulce, manzana y nueces. 

De postre, otra pieza de fruta o un yogur si no lo has desayunado. 

También te puede interesar:

Continúa leyendo