Nutrición

¡Esto NO es una dieta sana! Los errores que cometemos para perder peso y que dañan la salud

Ayunar durante mucho tiempo y terminar pasando hambre, dejar de comer hidratos de carbono por miedo a engordar, hacer ejercicio físico sin descanso para quemar tantas calorías como sea posible, sustituir las comidas del día con otros suplementos dietéticos o soluciones “detox”... No todo lo que creemos que hacemos para perder peso es bueno para la salud. De hecho, es muy común que cometamos errores y que hagamos algunas pequeñas locuras con el objetivo de adelgazar lo más rápido posible, algo que lejos de hacernos cumplir nuestros deseos, puede ser contraproducente y poner en riesgo nuestra salud.

Es común ver dietas muy estrictas, descabelladas y con razón polémicas, aunque no hace falta seguir al pie de la letra uno de estos regímenes para poner en riesgo nuestra salud: los hábitos más sencillos del día al día y a priori inofensivos también pueden ser perjudiciales. Por ejemplo, obsesionarse con las calorías y tomar menos de las que necesitamos puede hacer que nos falte energía y que nos sintamos cansados, saltarse comidas o ayunar puede ser contraproducente y hacer que nuestro metabolismo se ralentice, dejar de lado los carbohidratos puede hacer que tengamos carencias nutricionales a largo plazo, etc.

La opción más recomendada para bajar de peso de forma natural y razonada sigue siendo seguir una dieta saludable y equilibrada, en la que no falten los hidratos de carbono complejos (pasta, cereales, verduras…), las proteínas de alta calidad ni las grasas insaturadas, y en la que se consuman menos azúcares, menos productos industriales y menos grasas trans. Una alimentación sana y variada, junto con la práctica de algo de ejercicio físico de forma regular, es la forma más fácil de lograr un peso ideal sin someter al cuerpo a esfuerzos desmesurados. Si sigues estas pautas, ¡no hará falta que cometas ninguna locura ni pasar hambre para adelgazar y estar en forma!

Estas son algunas de las cosas que hacemos mal cuando intentamos bajar algo de peso o cuando nos ponemos a dieta. ¿Te suena alguna de estas costumbres tan arraigadas? ¡No vuelvas a realizarlas si no quieres poner en riesgo tu salud!