Pinchos de calabaza y berenjena con miso y mirin

Puedes decorarlo con una cebolleta cortada muy fina o cebollino picado, para hacerlos aún más apetecibles.

Ingredientes:

  • 2 berenjenas
  • 1 calabaza mediana
  • 200 g de azúcar de caña
  • 200 ml de mirin (condimento japonés ligeramente dulce)
  • 250 ml de salsa de soja
  • 125 g de miso en polvo (o 250 g de pasta de miso rojo)
  • 200 ml de agua
Tiempo de preparación: 45 minutos
Tiempo de cocción: 15 minutos
4 comensales
Tipo de receta: Verduras
Vegetarianos

Elaboración:

  1. Mezcla el mirin, el azúcar de caña y la salsa de soja en un bol y deja reposar la mezcla 45 min. Corta la berenjena en dados y hornéala a 180 °C hasta que esté dorada. Cuando se enfríe, marínala con el mirin, el azúcar y la salsa de soja.
  2. Pela y corta la calabaza en dados y hiérvela en agua, hasta que esté al dente. Monta las brochetas intercalando dados de berenjena y dados de calabaza.
  3. En una sartén antiadherente, marca las brochetas por los cuatro lados y, cuando estén doradas, añade el miso bien mezclado con el agua. Deja que reduzca hasta conseguir una textura de salsa. Si usas pasta de miso, no tendrías que mezclarla con agua. Emplata las brochetas y salseas con el mirin.

¿Qué es el miso?

El miso es un alimento chino que se comenzó a utilizar en la cocina japonesa en el siglo VII d.C. Actualmente es un alimento tradicional de la gastronomía nipona. En Occidente se comenzó a consumir en los 70 gracias a la dieta macrobiótica.

El miso significa 'fuente de sabor' y es que se elabora con soja fermentada y sal marina. Para realizarlo, se cuecen las habas con un cereal, se inocula el moho y se deja fermentar varios meses con sal. Esta fermentación determinará el sabor resultante del miso. Asimismo, el cereal también influirá en el sabor y su grado de intensidad. 

Existen varios tipos de miso. En primer lugar, el 'kome miso' es un tipo que solía comerlo la aristocracia en la antigüedad y se elabora con soja y arroz blanco. Actualmente es la variedad más consumida en Japón debido a su suave sabor y alto contenido en hidratos de carbono. Su consumo es apto para personas con celiaquía.

Otro tipo es el 'genmai miso', un miso realizado con soja y arroz integral. Este tipo no solía consumirse a menudo hace años debido a las dificultades que presentaba su elaboración. No obstante, las técnicas actuales permiten realizarlo de una manera más sencilla. Se distingue del primer tipo por su intenso aroma. Los celíacos también pueden consumirlo.

El 'mugi miso' se elabora con cebada y se caracteriza por su poca presencia de carbohidratos y su alto contenido en proteínas. Su sabor es dulce e intenso. Su consumo se desaconseja para celíacos. Otros tipos son el 'hatcho miso', realizado sin cereal y con mayor contenido de proteína, el 'shiro miso', realizado con poca fermentación y el 'aka miso', un tipo con sabor fuerte.

Existen misos pasteurizados y sin pasteurizar. En el caso de los pasteurizados, se suelen utilizar como condimento, mientras que los segundos se emplean por su aporte nutricional al organismo. 

Propiedades nutricionales

El miso se realiza principalmente a base de soja. Por ello, es un alimento con un alto contenido en proteínas. El ácido linoleico y la lecitina presentes en él favorecen la eliminación del colesterol en sangre. Y las enzimas del miso sin pasteurizar regulan la flora intestinal.


El miso se puede encontrar en tiendas especializadas y herbolarios. ¿Te animas a probarlo?

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