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Pollo con salsa de castañas: una receta de otoño deliciosa

Este plato reconfortante y sabroso se convertirá en uno de tus nuevos favoritos esta temporada. ¡No te lo pierdas!

pollo con salsa de castañas
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Junto con la calabaza o el boniato, las castañas son otro de esos alimentos típicos del otoño que nunca pueden faltar en nuestra despensa cuando llega esta estación. Este fruto nutritivo, saciante, reconfortante y de un sabor tan característico se puede aprovechar de muchas formas distintas: más allá de las clásicas castañas asadas, se pueden usar en postres, en purés, en guisos, en arroces… ¡incluso se puede preparar una salsa cremosa con ellas!

De hecho, ahora te proponemos una receta sencilla para elaborar una deliciosa salsa de castañas con la que puedes acompañar, en este caso, unas jugosas pechugas de pollo. ¿Interesada en aprender a prepararla en los días más fríos del año? ¡Toma nota de los pasos! Es muy fácil y el resultado te encantará, te lo aseguramos.

Ingredientes que necesitas:

  • 4 pechugas de pollo
  • 90 gramos de nata líquida
  • 40 gramos de vino blanco
  • Sal y pimienta negra
  • Un chorrito de aceite de oliva
  • 1 kg de castañas
  • 220 ml de leche
  • 90 gramos de mantequilla casi derretida.

Paso a paso

Para empezar limpia bien las pechugas de pollo y fríelas en una sartén con un chorrito de aceite. Salpimenta los filetes y dales la vuelta cada cierto tiempo a fuego lento, para que se cocinen bien por dentro pero sin quemarse.

Mientras tanto, prepara la salsa de castañas. Para ello, pon las castañas a cocer en una cacerola grande con bastante agua y una pizca de sal. Después de dejarlas unos 20 minutos cociendo (hasta que se reblandezcan), pélalas y viértelas en un vaso de batidora. Añade al vaso parte de la leche y la mantequilla ligeramente derretida y tritura todo bien con la batidora eléctrica durante un par de minutos.

Retira las pechugas de pollo del fuego y en la misma sartén, echa la salsa de castañas recién hecha, la nata líquida y el resto de la leche que tengas reservada. Una vez la salsa empiece a espesar, añade el vino blanco y remueve bien toda la mezcla.

Para terminar, vuelve a incorporar las pechugas a la sartén y deja que se impregnen bien con la crema y que se tuesten durante un par de un minutos más. Para terminar, sirve las pechugas de pollo cubiertos con la salsa en una fuente grande. Decora el plato con una hojita de perejil, acompaña con una guarnición de patatas fritas o al horno o una ensalada.... ¡Y a disfrutar!

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