Combinar café y té, la última moda gastro

Si te cuesta elegir entre café y té, estás de enhorabuena: la última moda "gastro" es combinar café y té a lo largo del día.

Si te cuesta elegir entre café y té, estás de enhorabuena: la última moda "gastro" es combinar café y té a lo largo del día.

 

El café y el té forman parte del comienzo del día de muchas personas en nuestro país. Si bien es cierto que los más cafeteros apuestan en principio por la cafeína, mientras que los tea-lovers adoran la versatilidad del té y sus propiedades detox. Son muchos los beneficios de ambas bebidas, lo que hace que, uniéndolas, se dupliquen las virtudes. Surge así la última moda en el terreno gastro: combinar café y té a lo largo del día.

 

Por qué combinar el consumo de café y té

 

Lo tradicional, con un toque nuevo. Tanto el café como el té son bebidas milenarias, cuyo sabor característico constituye uno de sus fuertes. Aunando ambos sabores conseguimos una mezcla original y poderosa en el paladar.

 

Para distintos tipos de madrugadores. Los españoles dormimos menos horas de sueño que el resto de europeos, lo que nos convierte en madrugadores que necesitan de más empuje para comenzar el día. Por esta razón el café se convierte en la bebida favorita para inicio de la jornada, mientras que el té ayuda a mantener los niveles de actividad durante el resto del día. Si en vez de alternas nosotros mismos uno y otro los tomamos juntos, potenciaremos sus propiedades.

 

Añadir extras como la leche. Ésta es una gran fuente de vitaminas y calcio, lo que hace que ambas bebidas, café y té, aumenten sus nutrientes. Se aporta así un extra que mantiene el cuerpo a raya tanto por dentro como por fuera. Además, la cremosidad de la leche potencia el sabor del té y el café.

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Mejora la concentración. El té verde contiene un aminoácido denominado L-teanina, la cual proporciona un estado de relajación. Al combinar el té con el café, de alto contenido en cafeína, la L-teanina funciona como contrapeso del café y mejora la concentración.

 

Siesta vs Sueño. El té ayuda a conciliar mejor el sueño si se toma después de una comida (en otros momentos del día también espabila), ya que contiene menos de la mitad de cafeína que el café. Esto, unido a sus componentes relajantes, lo hace ideal para dormir. El café, en cambio, es perfecto para después de la siesta: ayuda a despertarse mejor y activo.

 

No abuses del azúcar. Si los tomas en frío, potencias el sabor. Así no hace falta que añadas demasiado azúcar y no te llenas de calorías vacías.

 

En Hong Kong ya es tendencia la mezcla. El Lejano Oriente es la cuna del té y su elaboración y disfrute se ha convertido casi en un ritual propio de su cultura. Tanto es así que distintas formas de tomarlo surgen cada año. La última de ellas es el té Yuanyang, que se prepara mezclando tres partes de café con siete partes de té negro con leche.

- Con información de Kaiku.

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