Cómo comer almendras para disfrutar de sus propiedades nutricionales

Son uno de los frutos secos más nutritivos que existen después de las nueces.

Pexels
Pexels

Las almendras son un fruto mencionado en la Biblia. Alimento perenne, disponible todo el año porque puede desarrollarse en distintos lugares del mundo, desde el corredor mediterráneo hasta California, es un alimento maravilloso.

Tiene un alto contenido calórico, como todos los frutos secos, pero es una fuente nutricional imprescindible, casi al mismo nivel que las nueces, el fruto seco más saludable que existe.

Dentro de las almendras, se conocen diversos tipos. Fundamentalmente es su lugar de procedencia lo que las diferencia y lo que ayuda a clasificarlas. Ya conoces de sobra las que se producen en España y alrededores, de ahí que en este texto vayamos a detenernos en las originarias de California. 

Particularidades de las almendras de california

Desde el sur de la costa este estadounidense viajan productos por todo el mundo que tienen mucho que ver con los típicos de los países mediterráneos. El vino es un ejemplo de ello, y también los frutos secos. Seguramente hayas oído hablar o incluso hayas visto con tus propios ojos etiquetados en el supermercado de “nueces de California”, pero no es este el único fruto seco que se cultiva en dicha región norteamericana. También las almendras. 

De cáscara dura y verde, esta se abre justo antes de la cosecha, y dentro de la misma se encuentra protegido el fruto, que se obtiene tras secarlas después de la cosecha y retirar tanto su cáscara como su casco. Una vez eliminadas las dos capas que las cubren, aparece la almendra marrón que seguramente tengas en la mente en este instante.

Beneficios para la salud

Los beneficios de las almendras son múltiples. Desde el fortalecimiento de la salud cardiovascular, el equilibrio dietético, o la prevención de enfermedades como la diabetes tipo 2 gracias a su composición saludable y nutritiva. 

Ideas para disfrutarlas

Para comerlas, hay dos opciones principalmente: crudas o fritas. Estas últimas, salteadas con un poquito de sal además, son una exquisitez cuando se doran bien en la sartén, pero son menos saludables que si se consumen crudas. 

En cuanto a los platos en los que se pueden añadir, además de comerlas simplemente como snack de media mañana o en la merienda, se pueden utilizar en ensaladas, como un muesli casero si lo mezclas con otros frutos secos y cereales y lo tuestas todo junto en el horno -es perfecto para tomar con yogur, por ejemplo-, o en salsas. Sin ir más lejos, hay una receta de albóndigas con salsa de almendras que es un clásico infalible; todo un festival para el paladar. 

Además, la almendra se utiliza mucho para elaborar la bebida vegetal que cada vez consume más gente como alternativa a la leche de vaca y a otras bebidas vegetales como la elaborada con avena, también muy popular. Y no puede faltar su uso como harina, ideal para envolver el pollo o cualquier otro ingrediente y sustituir así la harina refinada tradicional. 

Por último, es imprescindible tener en cuenta a la almendra, ya sea de California o de cualquier otra parte del mundo, en la repostería. El crocanti de almendra es un vicio sin igual, por ejemplo. Y no hace falta que te digamos nada de cómo funciona con el chocolate, ya sea en tableta o recubriendo un helado. 

¿Se te ocurre alguna otra forma de utilizarlas en la cocina?

También te puede interesar:
Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

Continúa leyendo