Pierde 5 kilos en un mes con la dieta de las ensaladas

No se trata de someterse a un régimen de lechuga, tomate y cebolla durante 30 días. Las ensaladas son un mundo de posibilidades de cara a llevar una dieta de adelgazamiento saludable durante los meses de más calor.

  • Autor: Sara Menéndez.

Puede que su nombre haga saltar las alarmas de posible dieta milagro perjudicial para la salud y con posible efecto yoyó. Pero, en esta ocasión, no es así.

Hacer que los platos principales de los menús diarios sean ensaladas no significa dejar de lado ningún grupo nutricional ni someter al cuerpo a carencias alimenticias. Al contrario, en algunos casos, es la mejor manera de no dejar olvidados algunos alimentos esenciales para la salud, como pueden ser las legumbres.

Estas suelen olvidarse durante las temporadas estivales, cuando no apetecen los platos de cuchara, pero hay otras alternativas para consumirlas y una de ellas es hacerlo en formato ensalada, acompañadas por otros ingredientes sanos que poco tienen que ver con el embutido que, a veces, llevan los potajes.

Una dieta saludable

Antes de empezar una dieta de adelgazamiento como esta, hay que tener en cuenta preceptos importantes que te ayuden a conseguir tu objetivo sin perder la salud. Las verduras y las frutas son la base de una alimentación correcta, así como las legumbres. Con ellas, conseguirás vitaminas, minerales y proteínas vegetales esenciales para cuidar el organismo. Inclúyelas.

Una dieta de adelgazamiento saludable basada en ensaladas se refiere a las preparadas en casa. A no ser que sea estrictamente necesario (que precises comer algo rápido fuera de casa, por ejemplo), no te acerques a las que ya vienen preparadas y se compran en el supermercado. Si lo haces, escoge una que no lleve una salsa calórica como aliño y comprueba en el listado de ingredientes que no lleve azúcares añadidos o sal en altas cantidades.

No tienes por qué limitar los menús a las ensaladas. Estas tienen que ser los platos fuertes de tus comidas diarias, que puedes completar con productos lácteos como el yogur o la leche. Asimismo, también puedes acompañarlas con porciones de pan integral, por ejemplo.

No tienes por qué desayunar una ensalada. Puedes tomar café o té, una rebanada de pan integral con tomate o fiambre de pavo y una pieza de fruta, por ejemplo.

Posibles errores

  • No conviertas tus ensaladas en un contenedor de ingredientes. Al final, acabarás comiendo más que en un menú normal. Si la ensalada tiene una base de legumbres, no la mezcles con carne y aguacate. Busca el equilibrio.
  • Ojo con el tamaño de las raciones. No por ser una ensalada ‘vale’ comer cantidades exageradas.
  • Huye de las salsas preparadas para aliñarlas. Nada de salsa César, por ejemplo. Los aliños tienen que ser a base de vinagre o limón y aceite de oliva, por ejemplo. Y en cantidades moderadas.
  • No te excedas con la sal. Si quieres potenciar el sabor, mejor utiliza especias.
  • Alíñalas justo antes de comerlas o el aliño las estropeará. El orden es: sal, vinagre o limón y aceite de oliva. Las especias, si las incluyes, que sea al final. Procura remover bien.

Consejos para la ensalada perfecta

  • Incluye en ella legumbres o verduras, como judías verdes o coliflor.
  • Añade verduras de hoja verde: la lechuga, los canónigos, las espinacas... varias veces a la semana.
  • Incluye, al menos dos veces a la semana, algo de carne blanca, por ejemplo, pechuga de pollo a la plancha cortada en tiras.
  • No te olvides del pescado: el atún o las anchoas son ingredientes ideales. Asimismo, también puedes utilizar marisco, como los mejillones.
  • Busca elementos saciantes, como puede ser el aguacate. Aunque tiene grasa, es vegetal y puedes comerlo una vez a la semana. Los cereales (arroz integral) también cumplen esa función.
  • Añade fruta en tus preparaciones: darás mucho sabor y aumentarás su consumo semanal.

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