¿Sabes qué llevan en realidad los nuggets de pollo?

Si buscas cualquier receta de nuggets de pollo caseros, verás básicamente que la pechuga de pollo es el ingrediente protagonista. Sin embargo, ¿ocurre lo mismo con los nuggets comerciales?

¿Sabes qué llevan en realidad los nuggets de pollo?

Los nuggets de pollo que venden precocinados o los que consumimos en las cadenas de comida rápida entran dentro del grupo de los alimentos ultraprocesados.

La primera pregunta que hay que hacerse es: ¿qué son los alimentos ultraprocesados? Se trata de alimentos preparados de forma industrial y elaborados a partir de ingredientes ya procesados (aquí los ingredientes frescos brillan por su ausencia).

Si te fijas en la etiqueta de estos productos, verás que su composición se basa en largas listas de ingredientes (no uno solo). De regalo nos metemos para el cuerpo unos cuantos aditivos y sustancias nada saludables. Y, por supuesto, todos estos alimentos destacan por su alto contenido en sal, azúcar, aditivos y grasas malas.

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Los nuggets, a examen

Hace algún tiempo un equipo de investigadores de la Universidad Mississippi puso bajo el microscopio dos nuggets de dos cadenas de comida rápida de Estados Unidos y los resultados del estudio hicieron saltar todas las alarmas.

El primero de ellos tenía un 50 % de tejido muscular, el otro 50 % era grasa, venas, nervios y generosas cantidades de piel. El resumen es que el 56 % del nugget era grasa.

El segundo estaba compuesto en un 40 % por músculo esquelético y grandes cantidades de grasa y otros tejidos, entre ellos huesos y cartílagos. El 58 % de esta pequeña pieza era grasa.

Su conclusión fue que los nuggets no deberían llevar el apelativo “de pollo” porque en realidad no llevan pollo. Especialmente si descartamos la piel y la grasa como partes del pollo.

El resumen es que partiendo de un alimento saludable (pechuga de pollo rebozada y frita, que sería la receta original) se pasa a uno que resulta muy perjudicial para la salud y que no lleva pechuga de pollo. Sí, así como lo lees. Uno de los alimentos favoritos de los niños es una auténtica bomba de relojería.

En la mayor parte de este tipo de alimentos, al fijarse en los ingredientes vemos que hay más aditivos, conservantes, aglutinantes y demás sustancias ‘sospechosas’ que el ingrediente principal propiamente dicho.

El experimento de Jamie Oliver

El cocinero británico Jamie Oliver, que además de destrozar paellas ha hecho una importante labor en Reino Unido para tratar de enseñar buenos hábitos alimenticios a los niños, se fue a un colegio a mostrarles cómo se preparan los nuggets industriales y, la verdad, es que después de ver con todo lujo de detalles cómo se prepara este alimento y qué lleva, desde luego se te quitan las ganas de volver a comer nuggets precocinados.

Sin embargo, tal y como hemos apuntado al principio, preparar unos nuggets caseros es cuestión de filetear una pechuga de pollo en filetes finos del mismo grosor, rebozarlos usando un pan rallado grueso y freírlos hasta que queden dorados. Fácil, ¿verdad? Pues el próximo día que tengas antojo de nuggets, prepáralos en casa. ¡Tu salud te lo agradecerá!

Aprende a preparar tu propio pollo crujiente

Para evitar este tipo de preparados de carne que, como habrás visto, lo que se dice pechuga de pollo llevan más bien poca, ¡prepara tus propios palitos de pollo crujientes! Una receta infalible y absolutamente deliciosa.

Verónica Bravo Piqueras

Verónica Bravo

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