Revista Mía

Trucos de alimentación

¿Cómo elegir un tupper?

En el mercado existen diferentes tipos de tuppers. Los más populares son los de plástico, los de vidrio y los de metal, pero ¿cuál es mejor? ¿En qué tenemos que fijarnos a la hora de comprar un tupper? ¿Podemos fiarnos de los de plástico?

¿Cómo elegir un tupper? (Miguel Angel Lurueña)
Elegir un tupper a veces puede ser un quebradero de cabeza, sobre todo porque existen muchas opciones, pero también porque a veces oímos rumores que nos hacen desconfiar de algunos materiales, como ocurre con el plástico.

Apto para uso alimentario

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de comprar un tupper o cualquier otro utensilio que vayamos a utilizar para manipular alimentos y entrar en contacto directo con ellos es que sea apto para este fin. Eso podemos saberlo comprobando si se indica en la etiqueta o en el propio envase, para lo cual se utiliza normalmente un icono que representa una copa y un tenedor. Por lo general los tuppers de marcas reconocidas muestran este símbolo, pero hay muchos otros, especialmente algunos de los que se venden en bazares, que no siempre lo tienen, así que si nos encontramos en este caso, conviene no destinarlos al almacenamiento de alimentos.
Cómo elegir un tupper

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de escoger un tupper?Istock

Forma, tamaño, cierre

Una vez que hemos comprobado que el tupper es apto para uso alimentario, debemos valorar las opciones de formas, tamaños, cierres, etc., para lo cual debemos pensar en el uso que le vamos a dar. Por ejemplo, si es para llevar al trabajo a diario y vamos a cargar con él, quizá nos conviene que no sea muy grande, que tenga una forma rectangular o cuadrada y que la tapadera tenga un sistema de cierre que evite los derrames accidentales (para eso es importante que cuente con una junta de goma para que el cierre sea hermético y unas pestañas de seguridad para impedir que se abra de manera fortuita).

¿Qué material es mejor?

Desde hace unos años el plástico está muy mal visto, sobre todo por su impacto ambiental y por sus posibles efectos adversos sobre la salud. Por eso muchas personas prefieren elegir tuppers de otros materiales, como el vidrio o el metal. Ahora bien, hay que señalar que todos ellos tienen ventajas e inconvenientes, que conviene valorar para hacer una elección en base a nuestras necesidades.
En primer lugar conviene aclarar que el plástico que se emplea para la fabricación de tuppers es seguro para la salud. Si nos fijamos en los iconos que vienen impresos sobre la etiqueta o sobre el propio envase, veremos un triángulo formado por flechas en cuyo interior figura un número, que suele ser el 5. Esta indicación es un código para facilitar el reciclaje de los plásticos, de manera que informa acerca del material del que está hecho el envase.
El más habitual es el 5, que corresponde al polipropileno. Se trata de un material seguro para el uso al que está destinado. A pesar de los bulos que circulan acerca de su supuesta peligrosidad, este material es seguro, no contiene bisfenol A y soporta un rango de temperaturas de entre -40ºC y 120ºC (información que a veces también se indica en la etiqueta. Es decir, podemos utilizarlos para congelar alimentos (la temperatura de un congelador doméstico suele ser de -24ºC) y también para calentar la comida en el microondas (en su interior los alimentos normalmente no superan los 100ºC), aunque siempre es mejor utilizar envases de otro material (por ejemplo, de vidrio), sobre todo porque este puede deformarse.
Circulan muchos mitos, bulos y rumores que dicen que calentar los tuppers de plástico en el microondas provoca cáncer, pero debemos saber que si estos materiales están permitidos para este uso es precisamente porque se someten previamente a una evaluación para conocer si se produce migración de sustancias potencialmente peligrosas hacía el alimento que puedan entrañar algún riesgo para la salud. En definitiva, no hay motivo para preocuparse en este aspecto.
No solemos tener estos recelos cuando se trata de envases de metal o de vidrio, pero hay casos en los que también deberíamos tener alguna consideración. Por ejemplo, si el tupper es de aluminio y lo utilizamos para almacenar alimentos ácidos, parte de ese metal puede migrar hacia la comida, algo que no es recomendable (aunque no supone un riesgo considerable para la salud). De todos modos, hoy en día no suele utilizarse este material en los tuppers de metal, que generalmente son de acero.
Elegir un tupper

A la hora de escoger un tupper, debemos tener en cuenta qué uso le vamos a dar realmente.Istock

¿Qué uso le vamos a dar?

De nuevo esta es la pregunta que debemos tener en cuenta a la hora de tomar una decisión.
Microondas
Si vamos a utilizar el tupper para calentar la comida en el microondas, está claro que debemos descartar el de metal porque no es apto para ese fin. En este sentido el mejor sería el de vidrio, aunque el de plástico sería aceptable (para comprobarlo debemos consultar la etiqueta o el propio envase, donde se muestra un icono con el diagrama de un microondas).
Congelación
En principio cualquiera de los tres materiales resiste sin problemas las bajas temperaturas (refrigeración o congelación), aunque el vidrio puede plantear un problema y es que si sufre cambios bruscos de temperatura puede romperse (por ejemplo, si inmediatamente después de estar en el congelador lo metemos en el microondas para descongelar y calentar los alimentos). Esto dependerá de las características del vidrio (su composición y su grosor).
Lavavajillas
Si queremos lavar los tuppers en el lavavajillas, primero debemos comprobar si son aptos para ese uso. De nuevo debemos observar la etiqueta o el propio envase, donde suele indicarse con un icono que representa este electrodoméstico.
Con los de vidrio y los de metal normalmente no tendremos problema. Donde debemos prestar atención es sobre todo en los de plástico, porque algunos son aptos y otros no. Además, son los que más se deterioran con el lavado a medida que pasa el tiempo.
Peso, resistencia y vida útil
Como podemos imaginar, las características de los diferentes materiales determinan el peso y la resistencia de los tuppers. Así, el plástico tiene la ventaja de que es muy ligero y relativamente resistente, aunque es el que más se deteriora con el tiempo, especialmente si lo lavamos en el lavavajillas o si lo rozamos con estropajos o cubiertos.
El vidrio y el acero tienen una larga vida útil, pero son mucho más pesados. Además, el vidrio es el más frágil de los tres.

¿Qué hacemos entonces?

En definitiva, cualquiera de los materiales es una buena opción. Para tomar una decisión, debemos tener en cuenta sus características, que ahora ya conocemos, para elegir el que mejor se adapte a nuestras necesidades.
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