Cómo elegir y cocinar el maíz

Aunque existen numerosas variedades de maíz, el que más se consume en Europa es el dulce, con granos crujientes. El maíz pone un toque de color y sabor en tus platos.

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El maíz dulce es una variedad originaria de Estados Unidos, con una composición nutricional más próxima a algunas hortalizas que a los cereales, entre los que se incluye el maíz tradicional. En general, la mazorca de maíz de las variedades dulces es más pequeña que la de las variedades forrajeras. Algunas se recolectan en fases tempranas, cuando apenas miden 10 cm de longitud, y sus granos son de color blanco, tiernos y muy dulces. Este maíz baby suele comercializarse en conserva. Podemos encontrar el maíz dulce de diversas formas: en mazorca o en grano, fresco, congelado o en conserva.

Cómo comprarlo

- Puedes encontrar las mazorcas de maíz frescas, envueltas en sus hojas verdes; para asegurarte de que están en su punto, observa que los granos están tersos y jugosos; si aparecen arrugados es señal de que se han recolectado hace tiempo.

- Si compras el maíz en grano, tanto si es fresco como desecado, deberás comprobar que los granos están enteros y limpios.

- El maíz fresco debe consumirse lo antes posible para que esté más sabroso, aunque puede conservarse durante un par de días en el frigorífico.

- También puedes encontrar el maíz congelado o en conserva.

Cómo prepararlo

- Si quieres apreciar su sabor delicado y ligeramente dulce basta con que prepares las mazorcas a la brasa o al vapor y las sirvas con una nuez de mantequilla y un poco de sal.

- En grano está delicioso al vapor o salteado.

- Combina muy bien con especias como el comino, la nuez moscada, el curry o una pizca de guindilla.

- Es fácil de maridar con el queso; prueba a prepararlo gratinado bajo una costra crujiente.

- En general, acompaña mejor a los platos de carne que al pescado.

- Si lo calientas hazlo a fuego lento para que mantenga su sabor y su textura crujiente.

- Puedes tomarlo en sopa, al gusto americano, con leche, cebolla rehogada en mantequilla, cebollino y unas gotas de tabasco.

- Sírvelo en ensalada con aguacate, pomelo y gambas y aderezada con zumo de limón verde y aceite de oliva virgen.

- Prepara un puré y mézclalo con nata o queso parmesano, conseguirás una guarnición ideal para un magret o un confit de pato.

- Prepáralo salteado con arroz, pimientos del piquillo, cebolla y una pizca de perejil.

- Si haces crema de calabaza, ponle maíz y manzana. Para adornarla, reserva unos granos de maíz enteros y unas ramitas de cebollino.

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