Revista Mía

Cinco recetas para triunfar preparando alitas de pollo

Aquí tienes una selección de recetas para chuparte los dedos (literalmente) mientras disfrutas de unas buenas alitas de pollo.

Es un clásico que nunca pasa de moda y que suele gustar a niños y a mayores por igual. Son una opción ideal para una comida o cena formal, aunque también forman parte de muchos platos de comida rápida. Hablamos de las alitas de pollo, un pequeño manjar que tiene muchas posibilidades en la cocina. Fritas, asadas, guisadas, marinadas, rebozadas, ya sea solas o bañadas con una buena salsa, pocas personas se resisten a unas sabrosas alitas de pollo, que se pueden preparar de muchísimas formas distintas.
A pesar de no ser una de las partes más “nobles” del pollo, la alas del mismo suelen quedar muy jugosas y tiernas, se preparen como se preparen, por lo que se comen con mucha facilidad (ya sea con cubiertos o con las manos). Eso sí, a pesar de que la carne de pollo es blanca -y es saludable, nutricionalmente hablando- tienes que tener en cuenta que algunas elaboraciones de alitas (las rebozadas, las fritas o las que cuentan con muchas salsas, principalmente) no son precisamente sanas. ¡Los extras añaden muchas calorías y una buena dosis de grasas!
Con todo, somos de las que piensan que no pasa nada por darse un buen capricho de vez en cuando… así que aquí tienes cinco recetas deliciosas (y de lo más originales) para disfrutar de unas buenas alitas de pollo siempre que quieras. ¡Toma nota de estas elaboraciones y no te las pierdas! Seguro que te encantan, a ti y a tus comensales.
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