Ideas para comer zanahoria cruda además del crudité

Tiene tantas virtudes que es recomendable tomarla de múltiples formas

Ya no sabes en qué tipo de salsa mojar los crudités. Lo has intentado de todas las formas posibles porque desde que irrumpieron en nuestras vidas llevas escuchando y leyendo todas las virtudes de comer verdura como la zanahoria cruda. Pero no hay forma. Has tirado la toalla. No te gusta, y punto. Tampoco tienes que esconderte por ello porque no eres la única y porque no significa que no disfrutes con estos snacks que tengas que renunciar a comer en su estado original -lavada y pelada, obviamente- la zanahoria. Te vamos a enseñar hasta cinco ideas para comerla de esta manera y ya verás como, por fin, encuentras la forma para disfrutarla. 

En ensalada

Ensalada
Ensalada (Foto: iStock)

Muy sencillo. Nos hemos vuelto un poco locos todos buscando maneras de comer verduras crudas y llevamos toda la vida haciéndolo en las ensaladas. Y tan ricas que están. Además, en el caso de la zanahoria, al rallarla o cortarla con un pelador muy fina, desaparece uno de sus grandes hándicaps al degustarla cruda, la dureza de su carne. Puedes incluirla como un ingrediente más en ensaladas con todo tipo de bases, aunque nuestras favoritas son las de hoja verde, como las de siempre, con sus vegetales de calidad y una lata de atún en aceite de oliva.

En sándwich

El sándwich mixto está muy rico pero hay vida más allá de él. Y los vegetales, con una buena salsa untuosa para que no se salga mucho por los bordes del pan, y algún complemento como el pollo, la manzana e incluso unas nueces machacadas, te apañan muy bien una comida. Integra tu combinación en un bol incluyendo, por supuesto, zanahoria rallada. 

En salsa

¡No, tranquila! Nada de crudités. Buscamos otros caminos para tomar la zanahoria cruda, que los hay. Uno de nuestros favoritos es hacer una masa triturada a base de zanahoria cruda, ajo, un fruto seco al gusto y algunas especies como el comino o el pimentón. Sería algo así como una especie de hummus, aunque también podría asemejarse al pesto si incluyes una hierba fresca y lo dejamos todo simplemente machacado, no tan pasado, aunque para esto es mejor cocer las zanahorias antes para que no resulte duro en boca. Así que, para que se mantengan crudas, mejor triturar bien la mezcla.

En zumo

Zumo de zanahoria
Zumo de zanahoria (Foto: iStock)

Pasamos del estado sólido al líquido con esa parada previa en el cremoso, a medio camino. Los zumos, aunque los nutricionistas nos alerten con razón de que no son lo mismo que tomarse las piezas de fruta enteras, son una bebida que gusta mucho, y la zanahoria es uno de los ingredientes más versátiles para investigar con ellos. En todos los establecimientos de este tipo de bebidas naturales que tan de moda se pusieron hace unos años -muchos sobreviven-, se ofrece al menos un producto que incluya zanahoria. En la medida de lo posible utiliza todas las piezas enteras; nos referimos sobre todo a la naranja, que suele ser una de las acompañantes habituales de la zanahoria en este tipo de zumos.

En gazpacho

Hemos dejado para el final la gran sorpresa. ¿Te imaginabas que se pudiera cocinar un gazpacho de zanahoria? Si lo piensas bien, el gazpacho no deja de ser una sopa fría elaborada principalmente con vegetales frescos, así que solo hay que darle una vuelta al clásico y adaptarlo, eso sí, a las peculiaridades de la zanahoria, que no tiene tanto agua como el tomate, ni mucho menos. De hecho, aunque circulan muchas versiones distintas, la que más nos convence de las que hemos probado porque se parece más a la textura del gazpacho, es la que se apoya precisamente en el tomate como base para elaborar la receta. este llevamos ya muchos postres

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