Por qué deberías añadir el ajo negro a tu dieta

El ajo negro es un ajo tradicional que ha sido sometido a un proceso de fermentación, multiplicando así sus propiedades beneficiosas.

¿Has oído hablar del ajo negro? Si todavía no lo has introducido en tu dieta, te estás perdiendo una mina de nutrientes. El ajo negro no es más que un ajo blanco común que ha pasado por un proceso de elaboración en el que ha sido fermentado. Un proceso en el que modifica su apariencia, pero también ve multiplicadas sus propiedades nutricionales. Entre ellas, su poder antioxidante, cinco veces mayor que el ajo blanco.

No está claro su origen, pero una de las teorías más extendidas sostiene que el ajo negro nació por accidente, cuando un investigador japonés trataba de hacer este alimento un poco más digestivo. Para ello, expuso el ajo a humo de madera, descubriendo que al cabo de unas semanas pierde su característico olor, volviéndose más dulce y sabroso. 

Lo que sí está claro es la patente, que data de 2004 en Japón. A pesar de ser muy reciente, el ajo negro ya goza de mucha popularidad a lo largo del mundo. Si bien todavía no es fácil encontrarlo en el supermercado, cada vez son más personas las que se animan a introducirlo en su dieta, ya que es más blando que el ajo blanco y repite menos.

Propiedades y beneficios del ajo negro

  • Propiedades antioxidantes. El ajo negro se considera un buen antioxidante gracias a su riqueza en vitamina C. Además, contiene 5 veces más polifenoles que el ajo blanco. Su alto contenido en antioxidantes lo convierte en uno de los mejores alimentos para estimular las defensas y prevenir el envejecimiento prematuro.
  • Bueno para la salud cardiovascular. Gracias a su contenido en alicina, el ajo negro mejora la circulación sanguínea, ayuda a controlar el colesterol y reduce la tensión arterial. 
  • Mejora las defensas. Existen estudios científicos que indican que el ajo es un buen alimento para el sistema inmunitario, pues aumenta la producción de linfocitos, un tipo de glóbulos blancos que se encargan de protegernos frente a las infecciones.
  • Es antimicrobiano. La mezcla de alicina, ajoenos y trisulfuro de dialilo actúa frente a las bacterias responsables de ciertas infecciones e incluso contra hongos como la cándida.
  • Previene las migrañas. Las sustancias vasodilatadoras presentes en el ajo negro ayudan a reducir la presión arterial y con ello, los dolores de cabeza y las migrañas que provoca.
  • Refuerza huesos y articulaciones. El ajo negro aporta colágeno, proteína muy importante a la hora de mantener en buen estado huesos y articulaciones.
  • Fuente de aminoácidos. Los aminoácidos son unos compuestos orgánicos que se combinan para formar proteínas. Son 20 aminoácidos en total, de los cuales el ajo blanco contiene 15 (triptófano, lisina, leucina, etc).

El ajo negro tiene muchas posibilidades en la cocina, aunque la mejor manera de aprovechar todas sus propiedades es en crudo. ¿Algunas recetas para disfrutar de su delicioso sabor? Ceviche de bacalao, espinacas, garbanzos y ajo negro. También puedes laminarlo y hacer con él un arroz cremoso de setas, calabaza y ajo negro o unas ostras en ravioli de trigueros, coco y ajo negro.

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