¿Por qué deberías lavar la quinoa antes de cocinarla?

Este pseudocereal tiene una gran cantidad de nutrientes beneficiosos para la salud, pero es necesario pasarla por el grifo antes de hervirla debido a su contenido en saponinas.

La quinoa es uno de los alimentos más saludables que puedes comer: aporta proteínas vegetales, fibra, carbohidratos de absorción lenta y un buen número de vitaminas y minerales. Sin embargo, es posible que estés pasando por alto un pequeño detalle con respecto a su consumo, y es que es necesario lavarla antes de hervirla. Esto es debido a uno de sus componentes, la saponina. 

La saponina es una sustancia que se utiliza para producir determinados medicamentos, apagar incendios, elaborar esteroides o incluso fabricar jabones. Está presente en otros alimentos como la yuca y el ginseng, y puede ser tóxica si se consume en grandes cantidades. Esta sustancia es un compuesto amargo y también la responsable de esa espuma que se forma cuando la quinoa o los garbanzos entran en contacto con el agua.

¿Por qué son perjudiciales las saponinas?

Este fito-compuesto es producido por las plantas como un pesticida natural. El problema con dicha sustancia es que reduce la absorción de hierro, tal y como indican numerosos estudios científicos. Se cree que también puede interferir en la digestión de determinados alimentos e incrementar el colesterol en sangre. Si no la eliminas, también podrías notar que la quinoa sabe un poco más amarga. 

Si tienes algún problema intestinal, deberías tener todavía más cuidado con las saponinas. En personas que padecen síndrome del intestino irritable, donde los intestinos están inflamados e irritados, incluso una una pequeña cantidad de saponinas puede irritarlo todavía más. 

A pesar de este componente, que podemos retirar fácilmente si lavamos la quinoa antes de consumirla, este pseudocereal es un alimento muy saludable que aporta un montón de beneficios al organismo. Es fuente de vitaminas liposolubles (A, D y E) y vitaminas hidrosolubles (vitamina C, ácido fólico, tianima y riboflavina). Además, contiene minerales como calcio, hierro,  zinc, magnesio, fósforo, potasio y manganeso, sin olvidar su elevado contenido de proteínas vegetales, hidratos de carbono y fibra.

Cómo lavar la quinoa para eliminar las saponinas

Intoxicarse con ella es muy complicado, y al principio, cuando comenzó a comercializarse la quinoa, esta se vendía sin tratar. Aunque ahora la que compramos en el supermercado suele venir ya lavada, enjuagarla de nuevo antes de ponerla a hervir. Para ello, solo tienes que colocarla en un recipiente (preferiblemente un colador) bajo un chorro de agua fría. Frota bien con las manos para ir eliminando la saponina. Es importante que lo hagas así y no dejando la quinoa en remojo, pues de esta manera la saponina seguirá pegada a los granos.

Una vez lavada, cocínala a temperatura baja durante 10-15 minutos. Para darle un sabor similar a un fruto seco, puedes tostarla antes de cocinarla. En una cazuela, agrega unas gotitas de aceite para evitar que la quinoa se pegue, ponla a fuego (y en crudo, no después de cocerla) fuerte durante un par de minutos y ve removiendo hasta que se tueste. También puedes añadir alguna especia de tu preferencia para conseguir un punto extra de sabor. 

Además de una saludable guarnición para tus platos, la quinoa también puede formar parte de un montón de deliciosas recetas. ¿Necesitas inspiración para añadirla a tu dieta? Ficha esta hamburguesa de quinoa y brotes, esta receta de frijoles con quinoa o estos pastelitos de quinoa.

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