Los piñones, el fruto seco aliado de tu dieta

Los piñones son frutos secos ricos en nutrientes y vitaminas, muy beneficiosos para nuestra salud. Te mostramos sus propiedades y usos culinarios.

El piñón es la semilla del pino, árbol perteneciente a la familia de las coníferas, y más concretamente del pino piñonero. Se encuentra dentro de la piña, fruto de gruesas escamas leñosas. El pino piñonero es un árbol originario de la cuenca mediterránea, en la que está muy extendido. En nuestro país es muy típico ver su silueta en los grandes pinares de las provincias castellanas de Segovia, Salamanca y Valladolid.

Los piñones, de muy pequeño tamaño, poseen una cáscara dura de color pardo, y su interior es una almendra de forma elíptica, blanca y comestible. Al abrirse las escamas de las piñas que los contienen se desprenden fácilmente de su interior.

Como el resto de los productos oleaginosos, los piñones son muy ricos en vitaminas, especialmente las vitaminas del grupo B. También pueden contener hasta un 30 por 100 de proteínas, porcentaje alcanzado por muy pocas carnes. Por su alto contenido en grasas, se les puede considerar como alimento energético, y por esta razón, aun tratándose de un alimento de origen vegetal, bien podría ser considerado como un alimento del mismo valor nutritivo que algunos del reino animal. Todo ello, complementado con un alto contenido en fibra vegetal de efectos muy beneficiosos.

Pueden encontrarse piñones en el mercado durante todo el año, aunque su consumo es más generalizado en la época invernal y, sobre todo en Navidad, cuando se acentúa su demanda. Normalmente se encuentran envasados y etiquetados, aunque en algunos establecimientos se pueden adquirir al peso. En estos casos es muy importante la forma en que se hayan almacenado, pues al poseer un alto contenido en grasas se enrancian con facilidad. También es muy importante que estén libres de parásitos y cuerpos extraños, y protegidos de la humedad, pues enmohecen y se alteran.

Los piñones son los únicos frutos secos que no provienen de plantaciones, sino que se recogen de los bosques. Esto significa que no tienen ningún pesticida ni producto químico. Además son los frutos secos más caros del mercado, por su difícil trabajo de recolección (para obtener un kilo de piñones se necesitan entre 20 y 30 kilos de piñas).

Se suelen consumir crudos en ensaladas y pastas o en rellenos de aves, ya cocinados.
Se utilizan también en repostería, para preparar platos dulces porque son muy decorativos como adorno, muy tradicionales en épocas navideñas. Son un importante ingrediente en la fabricación de guirlaches, turrones y otros dulces propios de Navidad. Pero donde verdaderamente podemos apreciar su sabor es en los platos salados.

Cuenta una leyenda oriental que el sultán de Constantinopla se desmayó de placer cuando probó un plato de berenjenas rellenas de tomate y piñones.

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