Nutrición

Cómo reducir el consumo de acrilamida de la dieta

Últimamente la palabra acrilamida está en boca de todos, pero lo cierto es que es una sustancia a la que llevamos expuestos básicamente desde que el ser humano descubrió el fuego. Se trata de un compuesto químico que aparece cuando determinados alimentos, ricos en hidratos de carbono (especialmente almidones y azúcares) y proteínas, se someten a una temperatura superior a 120ºC .

Es un clásico de las patatas fritas (ya ha habido diferentes estudios que han puesto de manifiesto la elevada cantidad acrilamida que tiene este snack), está presente en alimentos especialmente formulados para niños y bebés, en galletas, en el pan, en el café… Y entonces, ¿qué comemos? ¿Deberíamos eliminar todos estos productos de la dieta?

En un estudio realizado en ratones de laboratorio se relacionó esta sustancia con el aumento de posibilidades de sufrir determinados tipos de cáncer. Sin embargo estos resultados no se han podido extrapolar a los humanos, por lo que la Agencia de Interacciones para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) lo clasifica como un “probable carcinógeno humano”.

Está claro que no es un compuesto bueno para la salud, pero no se ha demostrado que con los niveles de acrilamida que llegan a nuestro cuerpo a través de los alimentos aumente el riesgo de padecer cáncer o de sufrir otras enfermedades.

Tanto los expertos en alimentación y nutrición como diferentes organismos relacionados con la salud -de España y de Europa- han indicado que la mejor forma de evitar el peligro es intentar minimizar el consumo de acrilamida y por eso han puesto en marcha varias medidas para tratar de reducirlo de los alimentos procesados y para informar a la población de cómo tratar los alimentos para que no se produzca esta sustancia.

Pero esto no implica que tengamos que empezar a eliminar productos de la cesta de la compra. Llevando una dieta sana y equilibrada y con unos pequeños gestos a la hora de cocinar los alimentos, se puede reducir de forma importante la presencia de este tóxico en nuestra dieta. ¿Sabes cómo hacerlo? En la galería que verás a continuación te damos una serie de consejos para cocinar y comprar que te ayudarán a reducir la cantidad de acrilamida que tomas a diario.