Nutrición

¿Por qué incluir el puerro en la dieta? Descubre sus beneficios

Con un aspecto fresco, el puerro es el cómplice ideal de cualquier receta que incluya verdura. De la misma familia que los ajos y cebollas, las cebolletas y el cebollino, no resulta insípido nunca, ni demasiado acuoso como ocurre con otras hortalizas; es muy tierno y tiene un aroma delicado. Acompañado de una vinagreta, en pasteles o en guisos es siempre un regalo para el paladar.

Origen

Fue cultivado por los romanos, grandes consumidores de puerros, quienes lo introdujeron en Gran Bretaña donde también tuvo mucha aceptación. En la Edad Media su consumo ayudó a frenar el hambre, extendiéndose por todo el mundo. En España, en la actualidad, es en el norte donde más puerros se cultivan: Navarra, La Rioja y País Vasco. En Europa, es Francia el país que más los produce y consume.

La mejor elección

Los puerros de otoño e invierno son los más gruesos y sabrosos. Los de verano son más pequeños, tiernos y suaves, aunque con un corazón leñoso que les resta calidad.
Encontrarás puerros en el mercado durante todo el año. Cómpralos en manojos y asegúrate de que tienen todos el mismo calibre para que la cocción sea uniforme. Siempre que puedas elígelos pequeños y reserva los más gruesos para las sopas y los guisos. Comprueba que la parte blanca es bastante larga, firme al tacto y sin manchas amarillas. Las hojas deben ser muy verdes y brillantes; las raíces muy blancas y húmedas también son señal de frescura.

Cómo conservarlo

No es una verdura demasiado frágil, así que puedes conservarlo en la nevera sin problemas durante varios días en el cajón de la verdura (guárdalos enteros, sin cortar las raíces). Una vez cocinados deben consumirse lo antes posible, ya que pueden causar problemas digestivos. Puedes también congelarlos, aunque no conviene tenerlos congelados más de tres meses. No los descongeles para cocinarlos; si lo haces, empeorarás su sabor y también su textura.

Cómo prepararlo

Los puerros se pueden tomar crudos o cocidos. Disfruta de su exquisito sabor en una de las recetas más clásicas: puerros a la vinagreta. Prueba a aderezarlos con una salsa de anchoas y bonito. Prepara con ellos una delicada crema o bien hazlos estofados con mantequilla para acompañar un chuletón a la brasa o una pechuga de pollo. También son una guarnición excelente para los pescados como el salmón a la plancha. En esta galería descubrirás los beneficios del puerro para la salud y algunas recetas para cocinar con ellos.