Nutrición

15 consejos para hacer el bocadillo perfecto

Nos lo podemos llevar a cualquier parte, es fácil y rápido de hacer, no hacen falta cubiertos para comerlo y nos permite muchísimas opciones para el relleno, aunque sea precisamente ese relleno el que, muchas veces, nos juegue malas pasadas.

A la hora de escoger los ingredientes de nuestro bocadillo, es importante tener en cuenta que la mejor forma de acertar con las combinaciones de sabores es probando. Ensayo – error, esa es la clave. Sin embargo, sí es conveniente tener en cuenta algunas premisas básicas para acertar al hacer un bocadillo.

Es importante saber que si caemos en el error de poner muchos ingredientes mezclados y acompañarlos de salsas es fácil que no podamos apreciar y disfrutar los sabores. Muchas veces, es mejor apostar por dos o tres ingredientes que mariden bien y apreciar la combinación de sus sabores.

También hay que valorar el tipo de pan, ya que influye en el contenido del bocadillo: es decir, si queremos utilizar un relleno de alimentos más cremosos es mejor apostar por tipos de pan más blandos. Si vamos a añadir una importante cantidad de salsa, lo ideal es utilizar un pan más duro y crujiente para que no se ablande tanto.

El bocadillo es un alimento de tradición, que evoca recuerdos de la infancia, desde el tradicional pan con chocolate a los bocatas de fiambre que nos preparaban en casa al salir del cole o el que nos bajaban nuestros padres al parque para merendar mientras jugábamos.

Los bocadillos pueden ser una opción gourmet perfecta, solo hay que apostar por rellenos de alimentos más sofisticados, por ejemplo, ¿quién dice que las gulas no se pueden comer en bocadillo, por ejemplo? ¿Y por qué no puede ser una buena forma de comer verduras como los espárragos, la berenjena o el calabacín meterlas en un bocadillo? Son opciones deliciosas y perfectas.

El bocadillo, lejos de ser una opción “cutre” o pasada de moda, es un recurso gastronómico que ofrece muchas posibilidades y que puede reinventarse de miles de formas. Además, se trata de un alimento mundialmente conocido y consumido, por lo que valorar las posibilidades que nos ofrece es la mejor manera de no desaprovecharlo.