Nutrición

¿Tienes carencias de vitaminas o minerales? Escucha a tu cuerpo

El cuerpo habla con un lenguaje silencioso. Saber descifrarlo es importante para comprender mejor el funcionamiento de nuestro organismo, detectar a tiempo la aparición de enfermedades o modificar ciertos hábitos que ponen en riesgo nuestra salud. A veces, el cuerpo nos envía un mensaje de socorro bajo la forma de fatiga, caída de pelo, insomnio, caries, dolores musculares… Y esos signos pueden revelar falta de vitaminas y minerales.
Cuando una persona sigue una dieta equilibrada, no debe haber carencias nutricionales, porque los buenos hábitos alimentarios aseguran las dosis diarias que necesitamos.

Hay que cuidar la dieta diaria

La dieta básica más recomendable es la que respeta la pirámide alimentaria.

- El 60% de lo que comemos deben ser vegetales con carbohidratos complejos (verdura, fruta y cereales) y almidón.
- Un 25 o 30% correspondería a la ingestión de grasas monoinsaturadas o poliinsaturadas (grasas buenas), que están presentes en el aceite de oliva, el pescado (rico en omega 3) y los frutos secos.
- El 10 o 15% restante ha de destinarse a las proteínas: no hay que tomar más de 200 g de pescado, carnes rojas, pollo o legumbres por día.

Con esta dieta básica, si además se bebe agua (2 litros o más al día), se tienen cubiertas las dosis de vitaminas y minerales que necesitamos para que nuestro organismo funcione bien. Consumir pocas calorías nos hará perder proteínas, vitaminas y minerales.

Cuidado con los suplementos

Cuando los alimentos no logran cubrir nuestras necesidades de vitaminas y nutrientes porque se ha padecido alguna enfermedad, cirugías o cambios hormonales, algunos suplementos medicinales pueden resolver el problema. Es un grave error pensar que si las vitaminas son buenas, sería mejor consumirlas en grandes cantidades; un exceso de vitaminas es tan grave como su falta. Por ejemplo, vitaminas, como la A, la D y la B12, se disuelven en la grasa corporal y el organismo no puede eliminarlas en caso de una sobredosis. Otro ejemplo es la facilidad que tenemos para auto medicarnos con vitamina C, cuyo exceso puede provocar cálculos renales, molestias digestivas o diarreas.
Siempre hay que consultar al médico antes de tomar cualquier tipo de suplemento.

Para ayudarte a descubrir si careces de algún nutriente esencial, te proponemos que respondas a las preguntas que te planteamos en nuestra galería. Si todas o casi todas las respuestas son afirmativas, habla con tu médico.

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